El independentismo inicia su tercera campaña de boicot a las eléctricas

La ANC reedita la misma maniobra, pese a su escaso éxito, que fue ya paralizada por los tribunales a en 2019

Cartel de la campaña 'Sobirania Energètica per la Independència' de la ANC.
ANC
11/03/2022
Cartel de la campaña 'Sobirania Energètica per la Independència' de la ANC. ANC 11/03/2022 FOTO: ANC ANC

Cada cierto tiempo, la Asamblea Nacional Catalana (ANC) necesita lanzar alguna campaña con la que demostrar que todavía existen. Sucede, sin embargo, que ya ni siquiera en eso son originales. Así que, en esta ocasión, se han limitado a reciclar la misma campaña que ya propusieron el año pasado. Y el año anterior. Es decir, llamar al boicot de las compañías eléctricas por tercera vez aprovechando la escalada de precios del sector.

La propuesta –que impulsa conjuntamente con otras organizaciones independentistas como Xarxa per la Sobirania Energètica, AnemXFeina, la Intersindical-CSC, y la Asociación de Municipios por la Independencia– pretende fomentar el autoconsumo energético con el objetivo de no depender de las eléctricas como una forma de hacer «soberanía energética».

En realidad, la campaña es la reedición de otra anterior de la ANC paralizada por los tribunales: en el año 2019, esta entidad abrió una web que llevaba por título Consumo Estratégico, en la que proponía que los catalanes rescindiesen sus contratos con determinadas empresas y contratasen otras que la web facilitaba. El boicot alcanzaba al grueso de las principales empresas españolas «que forman parte de una estructura al servicio de las élites extractivas españolas que sustentan y se enriquecen del Estado, alrededor del grupo inversor Ibex 35». En diciembre de 2019, los jueces consideraron que esa campaña era política y podía incurrir en competencia desleal y alteración de la libre competencia. La ANC no tuvo más remedio que clausurar la página web.

En cualquier caso, lo que ahora quiere la ANC es que la mayoría de sectores productivos no sean dependientes de la energía española, como una «herramienta de empoderamiento ciudadano y social» para hacer frente a los abusos de las grandes empresas energéticas, construyendo alternativas desde el independentismo. Dicho de otro modo, que las empresas catalanas sean autosuficientes para que la energía se controle en territorio catalán, y eso fortaleza a Cataluña en caso de secesión unilateral.

Desde la Asamblea aseguran que trabajarán para que las personas se empoderen y pasen a ser productoras y usuarias activas con el objetivo de crear «comunidades de energías renovables y proyectos cooperativos que rompan con la actual dominio de los oligopolios»..