El independentismo se desploma hasta su mínimo histórico: el “no” se impone con 15 puntos de ventaja

Solo un 38,8% quiere la secesión, un batacazo que constata la encuesta oficial de la Generalitat

Un hombre sostiene una bandera estelada durante la manifestación organizada por la Asamblea Nacional Catalana (ANC) con motivo de la Diada
Un hombre sostiene una bandera estelada durante la manifestación organizada por la Asamblea Nacional Catalana (ANC) con motivo de la Diada FOTO: Pau Venteo Europa Press

Batacazo histórico del independentismo: el “no” a la secesión se impone por goleada y 15 puntos de ventaja al “sí” a la ruptura, que cae a su nivel más bajo según consta en la encuesta del “CIS catalán” publicada este jueves. En concreto, el 38,8% considera que Cataluña debe ser un Estado independiente y el 52,3% lo rechaza, mientras que el 6,1% no responde y el 1,8% no contesta. El anterior mínimo histórico fue en junio de 2017, justo antes del referéndum ilegal del 1-O, cuando el apoyo a la secesión era del 41,1%, dos puntos más que ahora.

Así lo refleja la encuesta Òmnibus 2021, publicada este jueves y que se ha elaborado con una muestra de 1.200 personas a partir de 18 años y residentes en Cataluña entrevistadas presencialmente entre el 17 de noviembre y el 17 de diciembre. Un sondeo distinto al habitual, que se elabora solo por teléfono -a diferencia de este- y tiene un carácter mucho más político. Pese a las diferencias, hay preguntas como la del apoyo o no a un hipotético Estado independiente que son las mismas en ambas.

Y el fuerte desplome del independentismo en la encuesta evidencia la desmovilización de las bases secesionistas en la calle, la fase de hibernación permanente en la que ha entrado el “procés” y la consolidación del constitucionalismo. De hecho y comparando el sondeo actual con el de hace justo un año -pese a ser modelos distintos-, se ve claramente el desplome: en enero de 2021, el 47,7% de los catalanes rechazaba que Cataluña se convierta en un estado independiente, mientras que el 44,5% sí que lo quería, según los datos previos a los comicios del 14 de febrero y a la llegada de Esquerra a la Generalitat. Ahora, la diferencia se ha disparado y ya es de 15 puntos entre los contrarios (52%) y los partidarios de la ruptura (38%).

Preguntadas por qué debería ser Cataluña, el 34% de las personas encuestadas defiende que sea una Comunidad Autónoma; el 30,7% apuesta por que sea un Estado independiente; el 19,7%, un Estado dentro de una España federal, y el 8,4%, una región de España. Por tanto, se impone también y con claridad el encaje catalán y el “status quo” actual.

Por partidos, el 82% de los que votaron a ERC, el 86% de electores de la CUP y el 93% de JxCat quieren que Cataluña sea un Estado independiente. Y el 91% de los que votaron al PP, el 92% de Cs y el 83% del PSC la rechazan. En el sondeo no constan los votantes de Vox en este campo concreto.

El único indicador que se mantiene relativamente en el marco del “procés” es el del apoyo a un referéndum como solución al conflicto político: un 72% lo ve como la mejor vía, un dato inferior respecto al 80% al que apelan constantemente los partidos y las entidades independentistas para defender la autodeterminación.

Más autogobierno

Del resultado de varias preguntas de la encuesta también se puede extraer que mejorar el autogobierno es la opción que reclaman los catalanes: por ejemplo, más de la mitad de los entrevistados considera urgente modificar el sistema de financiación actual; el 86% cree que el Gobierno español debe invertir más infraestructuras en Cataluña; el 70% opina que la Generalitat debería tener más poder de decisión en la distribución de los fondos europeos; y la misma cifra, el 70%, piensa que Cercanías debe estar gestionada por el Govern.

Es decir, los catalanes priorizan la gestión y la salida económica a la crisis ocasionada por la pandemia a los temas identitarios y relacionados con el “procés”.

Por otro lado, el 48,8% de los catalanes cree que no es necesario ampliar el Aeropuerto de Barcelona-El Prat, mientras que el 38,8% considera que la inversión se debería hacer y el 11,5% no está de acuerdo con ninguna de las dos opciones.