ERC se harta de Junts: “Se han dicho muchas mentiras con el catalán, por aquí no pasamos”

Los republicanos descartan frenar el acuerdo lingüístico con el PSC y los comunes pese al desmarque del partido de Puigdemont. Seguirán con la tramitación urgente

El presidente de la Generalitat, Pere Aragonès, junto a la portavoz de ERC, Marta Vilalta, entra en el hemiciclo seguido del líder del PSC, Salvador Illa
El presidente de la Generalitat, Pere Aragonès, junto a la portavoz de ERC, Marta Vilalta, entra en el hemiciclo seguido del líder del PSC, Salvador Illa FOTO: Quique García EFE

Esquerra ha descorchado la semana mandando un claro aviso a Junts tras la severa crisis abierta en el seno del independentismo y del Govern por la inmersión lingüística: “Se han dicho muchas mentiras, muchas barbaridades sobre el catalán, y por aquí no pasaremos”, ha advertido este lunes la portavoz de la formación, Marta Vilalta. Un mensaje velado a la línea de flotación posconvergente después de que el partido de Puigdemont se descolgara del acuerdo a cuatro con los republicanos, el PSC y los comunes para reformar la Ley de Política Lingüística y así esquivar la sentencia del 25% de castellano.

La dirigente de ERC no se ha referido explícitamente a Junts, aunque en el turno de preguntas y tras ser cuestionada por sus palabras, ha abundado en la explicación: “Se han dicho barbaridades, por ejemplo que nos queríamos cargar la inmersión y dar mucho más margen al castellano”. Justo dos de las acusaciones que el círculo posconvergente, con el propio Carles Puigdemont a la cabeza, Quim Torra o Josep Lluís Alay, han lanzado estos días a través de las redes sociales a modo de advertencia.

“Negamos estas mentiras y nos reafirmamos”, ha insistido Vilalta, quien se ha esforzado en defender y blindar el acuerdo que suma 106 diputados de la cámara. ERC descarta frenar la reforma o dilatar su aprobación pese al desplante de Junts e insiste en impulsarla y aprobarla por la vía de urgencia como estaba previsto. Es decir, en el pleno de la semana que viene, un margen estrecho para aplicar los cambios que ahora reclaman los posconvergentes.

De hecho, el pacto de la inmersión puede saldarse con una suma de izquierdas en el Parlament paralela al independentismo. Y de momento, Junts se queda aislado mientras abre una nueva crisis con sus compañeros del Ejecutivo. Una maniobra de riesgo para los posconvergentes, que ha abierto en canal el partido –el pacto fue negociado y validado, entre otros, por Jordi Sànchez, Laura Borràs y Albert Batet–, y con Puigdemont posicionándose públicamente y claramente en contra de la reforma.

Mientras tanto, el Govern ha consumado su desobediencia y ha esquivado cumplir la sentencia del 25% de castellano. Tenía hasta este viernes para llevar a cabo los trámites necesarios para que todas las escuelas públicas de Cataluña garantizaran impartir un mínimo del 25% de las horas lectivas en español, pero se ha negado a hacerlo y ha optado por medidas que buscan flexibilizar la inmersión lingüística, aunque sin fijar porcentajes de castellano, tal y como ha pedido el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) en la resolución judicial dictada en diciembre de 2020 por el TSJC.

Entre las acciones que ha remitido el Govern al TSJC como respuesta al 25% aparece el cambio legal acordado por PSC, ERC y Podemos para modificar la Ley de Política Lingüística de 1998, en la que sí se contempla flexibilizar la inmersión lingüística y se abre la puerta a dar más castellano en determinadas zonas -como ya contempla la LEC, la Ley de Educación de Cataluña, en uno de sus artículos, aunque evita fijar porcentajes. También que el español sea vehicular, como fija la Justicia.