Aragonès endurece el tono contra Pedro Sánchez por eludir las explicaciones sobre el espionaje

Yolanda Díaz y Ada Colau se alinean con el discurso independentista y aseguran que temen ser espiadas

El presidente de la Generalitat, Pere Aragonès, y su pareja Janina Juli Pujol (d), reciben una rosa.
El presidente de la Generalitat, Pere Aragonès, y su pareja Janina Juli Pujol (d), reciben una rosa. FOTO: Marta Pérez EFE

Pere Aragonès lleva una semana tratando de medir cada palabra y cada movimiento para evitar una ruptura irreversible con el Gobierno. Si bien, a medida que pasan los días, va elevando el tono contra Pedro Sánchez y carga contra su silencio tras la revelación del presunto espionaje a líderes independentistas: el presidente del Gobierno ha eludido pronunciarse hasta ahora y eso está generando irritación en Aragonès. “Es inadmisible que aún no haya explicaciones claras”, ha señalado el president este sábado, en plena festividad de Sant Jordi en Cataluña.

El president tiene ante sí un escenario complicado: está ante la disyuntiva de dinamitar los puentes con el Gobierno, como piden en JxCat, o contemporizar para ver si el Gobierno ofrece alguna salida a esta crisis. Moncloa, por el momento, escurre el bulto y tan solo la ministra de Defensa, Margarita Robles, parece dispuesta a comparecer a petición propia. No obstante, Aragonès también ha situado a la ministra en la diana de sus críticas: a su juicio, las explicaciones que ha dado hasta ahora son “insuficientes y contraproducentes” por decir que el CNI no se puede defender.

Lo cierto es que es así: las actuaciones del CNI son secretas y están amparadas por la Ley de Secretos Oficiales de 1968. Y, en este sentido, está por ver cómo evolucionan estas investigaciones sobre los líderes independentistas, pero fuentes conocedoras de los entresijos advierten que solo un juez puede desvelarlas y que cuando se produzca, se revelarán hechos graves que obligarán a muchos políticos a dimitir. “Esta intromisión necesita explicaciones. No tiene sentido que a día de hoy el presidente no haya ofrecida explicaciones”, ha agregado Aragonès, que sigue pidiendo explicaciones y avasallando al Gobierno.

En este sentido, las presiones sobre Aragonès también se multiplican en JxCat. Laura Borràs ha vuelto a lanzar hoy un dardo al president y ha dicho que, además de explicaciones, también hay que pedir dimisiones: en concreto, la de Pedro Sánchez. Aragonès, hasta ahora, se ha limitado a pedir la depuración de responsabilidades, sin entrar en nombres concretos. Ambos partidos, eso sí, tratan de coordinarse en busca de una estrategia judicial que trate de aclarar todo lo sucedido.

El independentismo también cuenta con complicidades desde dentro del Gobierno que le permiten ganar fuerza en toda esta controversia. Así, la vicepresidenta Yolanda Díaz ha dicho que no está “tranquila” cuando habla por teléfono y considera que la pueden estar espiando. Ada Colau también ha asegurado que lo ha contemplado “siempre como una posibilidad”, en declaraciones a “Catalunya Ràdio”. “Es un escándalo que se normalice o se pretenda normalizar que haya escuchas de responsables políticos sin autorización”, ha añadido.