Cataluña

Aplicarán la eutanasia al ex vigilante de Securitas que tiroteó a sus ex compañeros en Tarragona

Está ingresado en el hospital penitenciario de Terrassa y tiene una lesión medular

El pistolero de Tarragona
El pistolero de Tarragona FOTO: Google

El vecino de Alcover, de origen rumano, Marin Eugen Sabau, que en diciembre de 2021 disparó contra sus ex compañeros en las oficinas de Securitas en Tarragona, ha pedido la muerte asistida, según ha avanzado la Cadena Ser Catalunya.

Sabau, de 46 años, está ingresado, cumpliendo condena, en el hospital penitenciario de Terrassa y sufre una lesión medular desde que fue abatido por los Mossos d’Esquadra durante su huida después de atacar a sus excompañeros. Según ha explicado la emisora, la petición de la eutanasia tiene el aval del médico de Sabau, conocido como ‘el pistolero de Tarragona’ y la petición se ha formalizado al juzgado de instrucción número 5 de Tarragona, que es el que está investigándolo por media decena de intentos de homicidio, tenencia de armas y atentado.

Sabau se hizo una «lesión medular incompleta» cuando el equipo los Mossos d’Esquadra consiguieron detenerlo en la masía abandonada donde se había escondido, disparándolo en los brazos y las piernas. Según han afirmado desde la emisora, después de la detención, los médicos le amputaron una pierna y la lesión medular que sufre le provoca actualmente «una importante dependencia y dolor neuropàtic». También según estas fuentes, algunas de las acusaciones, que representan a diversas de las víctimas del ataque de Sabau, pedirán que se paralice el proceso de autorización de la eutanasia.

vigilante de Securitas, Marin Eugen Sabau, quien abrió fuego contra sus excompañeros en diciembre del año pasado, ha pedido recibir la eutanasia y su médico ha aceptado iniciar el procedimiento. Así lo ha avanzado Ser Catalunya. Sabau sigue en el Hospital penitenciario de Terrassa, con una lesión medular.

Ahora, «tras haber comenzado las medidas pertinentes a nivel médico para mejorar la sintomatología, reitera su idea de continuar la tramitación de la eutanasia, con expreso deseo a que se le facilite la posibilidad de morir de manera asistida».

El equipo de la médico que le atiende, tras exponer el caso en sesión clínica y «consensuado pertinentemente con los equipos y departamentos involucrados», ha aceptado que el acusado inicie el procedimiento para recibir la eutanasia, con el debate jurídico que ello suscita.

Los hechos se remontan al pasado 14 de diciembre, cuando Sabau –vecino de Alcover y de 46 años–, accedió, vestido de mujer, a la sede del Securitas de la Plaça de la Mitja Lluna de Tarragona. Hacía unos meses que había sido despedido por la empresa y ya había amenazado a sus compañeros. Ese día, disparó varios tiros contra el gerente de la compañía y otros trabajadores, dejándoles heridos. Después, Sabau huyó y disparó contra un agente de los Mossos, que le identificó. Finalmente se atrincheró en una masia abandonada de Riudoms, y los GEI montaron un dispositivo para detenerle. La vía de negociación fracasó y Sabau siguió disparando, hasta que acabó cayendo por los disparos de respuesta de los agentes.