Parlament

Aragonès exige a Sánchez pactar un referéndum esta legislatura "si quiere ser presidente"

Da por hecha la amnistía en el debate de política general y reclama "fijar las condiciones" para una consulta antes de 2027. Puigdemont se desmarca

El presidente de la Generalitat, Pere Aragonès, ha señalado sus líneas rojas para la investidura de Pedro Sánchez en el discurso del debate de política general del Parlament: amnistía y comprometerse a "fijar las condiciones" para un referéndum de independencia esta misma legislatura, antes de 2027.

Dos condiciones que ha puesto sobre la mesa a primera hora de la mañana y coincidiendo con el debate de Feijóo en el Congreso.

El republicano ha esbozado las líneas maestras de la estrategia de ERC, que pasan por dar por segura la amnistía y poner el foco en la autodeterminación. Una exigencia que sube el precio de la investidura de Sánchez. Tras catalogar de "inevitable" la despenalización del "procés", Aragonès ha advertido a Sánchez de que "la amnistía no es suficiente para resolver el conflicto con el Estado". "No es el punto y final. Es el punto de partida", ha insistido.

De hecho, y además de darla por hecha -"pasará"-, ha celebrado por adelantado sus beneficios: ha dicho que podrá "recibir al presidente Puigdemont en el Palau en los próximos meses" como hizo con los presos tras los indultos. "Serán libres después de seis años de exilio y sufrimiento que culminarán con el fin de la causa general contra el independentismo", se ha jactado el republicano.

Y a partir de aquí ha fijado el objetivo independentista: "La legislatura que ahora empieza en el Estado, la legislatura 2023-2027, solo se puede entender como la que permita a Cataluña fijar las condiciones para votar".

Es decir, pide pactar las condiciones para la celebración de un referéndum de independencia en los próximos cuatro años. "Los grupos independentistas en Madrid tienen en sus manos el primer paso para que esto sea posible", ha recalcado para oficializar sus exigencias al PSOE. ERC y Junts "tienen la llave de la gobernabilidad del Estado, y es necesario utilizarla para arrancar a Sánchez el compromiso de que Cataluña vote si quiere ser presidente", ha zanjado.

Sin embargo en Junts no ha gustado el discurso de Aragonès ni al propio Puigdemont, que se desmarca de las condiciones de ERC y rechaza que la negociación sea de "Govern a Gobierno". "Yo no soy de ERC por tanto no puedo hablar por lo que diga ERC, ni me siento concernido por lo que ERC diga, pacte o decida pactar. Esquerra verá lo que hace Esquerra y nosotros lo que hacemos nosotros", ha asegurado el expresidente en declaraciones en Bruselas donde ha participado en un acto con motivo del día Europeo de las Lenguas.

Mensajes que llegan después de que ERC asegure que la negociación con el PSOE y Sumar ha superado ya la "parte política" y ha entrado en la "parte técnica" con incluso un primer intercambio de documentos, sin entrar en más detalles ni concreciones.

"Existen diferentes propuestas y las estamos intentando abordar con la máxima coordinación posible, porque si todos reclamamos lo mismo no tiene sentido que cada uno vaya por libre", explicó ayer la portavoz republicana, Raquel Sans, en una comparecencia tras la ejecutiva del partido. "Ahora estamos en las cuestiones técnicas de la amnistía, la parte política ya está resuelta", subrayó la dirigente.

Sobre esto "documentos técnicos" ni una palabra en público, aunque en ERC llevan días agitando la proposición de ley de amnistía que registraron hace dos años en el Congreso. Una iniciativa que el PSOE tumbó al impedir que se tramitara en la Mesa junto a los votos del PP y Vox.