Cataluña

Comer sobre el mar, la nueva propuesta gastronómica de Barcelona

El nuevo polo de restauración se estrenará en 2024 con 14 establecimientos en el muelle de Gregal

Iaagen virtual de uno de los futuros establecimientos del Balcón Gastronómico de Barcelona
Iaagen virtual de uno de los futuros establecimientos del Balcón Gastronómico de Barcelona FOTO: La Razón (Custom Credit)

El Port Olímpic de Barcelona estrenará en 2024 un gran espacio de restauración, el Balcón Gastronómico, donde se concentrarán 14 establecimiento que, según el Ayuntamiento, serán variadas, de calidad y con carácter barcelonés. El objetivo es que se encuentren opciones diversas, desde cocina de mercado hasta vanguardia culinaria. Éstas son, al menos, las condiciones que pone el Ayuntamiento, que invertirá 15,9 millones de euros en transformar el muelle de Gregal.

El teniente de alcalde, Jaume Collboni, lo ha descrito como “la actuación más importante en esta década en el ámbito gastronómico”. Las obras empezarán a principios del 2023 y se prevé que estén terminadas el verano siguiente, coincidiendo con la celebración de la Copa América de vela. El evento deportivo ha obligado a acelerar los plazos de la transformación del Puerto Olímpico, que inicialmente debía tenerse terminada en 2026. “No podíamos llegar al gran evento internacional que representa la Copa América sin que este gran eje estuviera finalizado”, ha dicho la directora general de BSM, Marta Labata.

En concreto, habrá 11 restaurantes y tres espacios gourmet que ocuparán 24.000 metros cuadrados. El nuevo modelo obligará a cerrar los locales que hay actualmente ya abrir otros nuevos, una selección que se realizará a través de concurso público. Sin embargo, el Ayuntamiento asegura que se garantizará la continuidad de los trabajadores en los nuevos negocios y que se les ofrecerán planes de formación y servicios de orientación profesional.

Los planes municipales prevén convertir al Balcón Gastronómico en un gran paseo que conecte con el mar y la actividad portuaria. Por eso, la luz y la transparencia tomarán protagonismo en los edificios y los locales de la parte alta se ubicarán en un voladizo sobre el mar. Además, la zona estará conectada con la playa de la Nova Icària y tendrá miradores y zonas de estancia. De este modo, el Ayuntamiento asegura que se creará “un espacio singular, único y coherente” y que “el puerto redibujará por completo su fisonomía”. De hecho, Collboni ha asegurado que “no se reconocerá”. “Será un espacio de vanguardia desde el punto de vista tanto arquitectónico, como energético como de gastronomía”, añadió.

La sostenibilidad es otro de los ejes del espacio. Por eso, se instalarán cuatro grandes pérgolas fotovoltaicas que, al mismo tiempo, crearán espacios de obra. El objetivo es que generen 890.000 kw anuales de electricidad, o lo que es lo mismo, el equivalente a 250 hogares. Será “la mayor pérgola que tendremos en la ciudad”, según Labata. Esta energía la aprovechará inicialmente el Port Olímpic. Pero de cara al futuro se podrían abastecer a otros consumidores del entorno. Además, los cuatro restaurantes superiores tendrán cubiertas verdes para naturalizar su entorno y proporcionar aislamiento térmico y acústico.