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Colau, presupuestos de récord en Barcelona para encarar las elecciones

El techo de gasto del Ayuntamiento asciende hasta los 3.600 millones, con 900 millones destinados a inversiones

La alcaldesa de Barcelona, Ada Colau
La alcaldesa de Barcelona, Ada Colau Biel Aliño EFE

Tras varios vaivenes, la ruptura del Govern como telón de fondo y la consiguiente espera de acontecimientos, el Ayuntamiento de Barcelona ha presentado esta mañana sus presupuestos para 2023. Como de costumbre en los últimos años, además, el techo de gasto supera a los anteriores y se sitúa en unas cifras de récord: 3.595 millones, 190 más que el año pasado. Aprobarlos, sin embargo, ya es harina de otro costal. Aunque, incluso a pocos meses de las elecciones municipales, a la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, se le puede haber abierto el cielo con la crisis de la Generalitat.

Dice la literatura política que el último año una legislatura sirve para que los partidos en liza marquen perfil propio. Por lo que la posibilidad de llegar a acuerdos desciende considerablemente. Más aún en el caso del Ayuntamiento, donde los tres candidatos a ganar las elecciones son los dos partidos de gobierno, Bcomú y PSC, y su eventual socio presupuestario, ERC. No obstante, la ruptura del Govern puede propiciar que los tres partidos se necesiten para sus respectivas cuentas. El tiempo dirá.

En cualquier caso, para el gobierno municipal, estas cuentas garantizan los recursos para atender a las necesidades de la ciudadanía, hacer frente a la emergencia social y ayudar a la reactivación económica. La propuesta deberá negociarse ahora con la oposición para aprobarla antes de que acabe el año.Para el concejal de Presidencia y Presupuesto, Jordi Martí, estos presupuestos, los últimos del mandato, “culminan el proyecto de transformación de la ciudad” que empezó en 2015, y “son el mejor escudo anticrisis”. También el primer teniente de alcalde, Jaume Collboni, destaca que el presupuesto da respuesta al actual momento de “radical incertidumbre” económica, y debe servir para “dar certezas y tranquilidad a los ciudadanos de Barcelona”.

Este aumento del presupuesto de un 5,6% se explica por las aportaciones del Estado y la mayor recaudación prevista con el recargo a la tasa turística. El gasto corriente para hacer funcionar el día a día del Ayuntamiento asciende hasta los 2.750,6 millones, y se ha previsto un fondo extraordinario de 90 millones para hacer frente a gastos derivados de la situación económica, los costes del transporte público, el aumento del consumo de energía y los acuerdos laborales.

900 millones para inversiones

El montante disponible para inversiones, así pues, asciende a 900 millones de euros. La partida de vivienda, es decir, obra nueva, por ejemplo, ascienden a 134 millones. Si se añaden las que hará B:SM y el Instituto Municipal de Vivienda (124,6 millones), la cantidad se eleva hasta los 260 millones. No es de extrañar, así pues, que la transformación urbana de la ciudad (338 millones) y la vivienda se lleven el grueso más destacado de las inversiones, así como las propuestas de los presupuestos participativos (17,4 millones) o el Plan de barrios (23,4 millones).Y esta transformación urbana pasa por avanzar en la reforma de la Meridiana, completar el Parque de las Glòries, continuar la primera fase del tranvía en la Diagonal, las obras de la vía Laietana, las de la Rambla y las de Pi i Margall, o los ejes verdes y plazas del Eixample. También se incluyen las reformas de mercados y, además, se iniciarán los estudios para cubrir nuevos tramos de la ronda de Dalt. Y se reserva un fondo de 50 millones para realizar más inversiones en los barrios.

Novedades fiscales

Entre las novedades destacadas se encuentra ofrecer a los contribuyentes la opción de acogerse a una tarifa plana para fraccionar el pago de los tributos. En el apartado de las tasas, el gobierno mantiene la bonificación del 75% de la tasa de terrazas, a pesar de las diferencias entre ambos socios de gobierno sobre esta cuestión. Se quiere seguir ayudando a los restauradores que todavía están en “fase de recuperación” de la covid y que ahora afrontan las consecuencias de la subida de precios, ha destacado la concejala de Comercio y Hacienda, Montserrat Ballarín.

Negociación

Una vez presentadas las cuentas ahora se abre un período de negociaciones de dos meses en el que el gobierno buscará los apoyos necesarios para poder aprobarlos a finales de año. El gobierno considera que “hay margen de negociación” con los grupos aunque es un presupuesto de “culminación” de mandato, y casi todo el capítulo de inversiones está reservado para cerrar proyectos. En este sentido, Collboni reclama a Ernest Maragall (ERC) la misma “mano tendida” para aprobar las cuentas que Salvador Illa (PSC) ha ofrecido, dice, en el Parlament. El gobierno llevará las cuentas a la Comisión de Economía y Hacienda de este mes de octubre para su aprobación inicial, junto con la aprobación provisional de las Ordenanzas Fiscales de 2023 que, un año más mantienen congelados todos los impuestos y tasas.