Cataluña

Las seis grandes nevadas de los últimos 150 años en Barcelona

En 1962, “la nevada del siglo”, la capital catalana amaneció con espesores de hasta 75 centímetros

Fotografía de la nevada del desembre de 1962 en BArcelona, realizada por Rossend Capellà
Fotografía de la nevada del desembre de 1962 en BArcelona, realizada por Rossend Capellà FOTO: Rossend Capellà

En los últimos 150 años, desde que se tienen datos, Barcelona ha vivido seis grandes nevadas. No solo la típica capa blanquecina en Collserola, sino episodios en los que la nieve ha cuajado hasta causar estragos en una ciudad que, por su condición mediterránea, estaba, y está, poco acostumbrada.

1887

Nevada de 1887 en Barcelona, por Joaquim Pursals i Forment
Nevada de 1887 en Barcelona, por Joaquim Pursals i Forment FOTO: La Razón (Custom Credit)

Entre los días 10 y 11 de febrero de 1887 Barcelona vivió la mayor nevada del siglo XIX. Fue comparable a la de la Navidad de 1962, con acumulaciones muy destacables, especialmente en lo alto de Collserola. El episodio fue acompañado de frío intenso y fuerte viento. Alrededor del día 7, el potente anticiclón que se situó en la península Escandinava arrastró hacia Centroeuropa una lengua de aire muy frío que provenía de Rusia. La temperatura alcanzó los -10 ºC en Barcelona durante la madrugada del día 10. A partir de entonces se fue recuperando muy lentamente, pero el aire frío se mantuvo unos días más. Según las observaciones que el óptico alemán Alberto Burckhart tomaba en aquella época en el centro de Barcelona, que salían publicadas a diario en ‘La Vanguardia’, la nieve empezó a caer durante la tarde del 10 de febrero. Según explican las crónicas de la época, la parte más intensa y continuada de la nevada fue durante la madrugada y hasta el mediodía del día 11. Además, nevó con una temperatura bajo cero, algo poco habitual en primera línea de mar. En Vallvidrera la nieve alcanzó los 75 cm.

1914

Las jornadas del 14 y 15 de enero 1914 se acumularon más de 20 centímetros de nieve en la ciudad de Barcelona. Fue la primera de las grandes nevadas del siglo XX. La crónica meteorológica de ‘La Vanguardia’ del día 16 lo describió de la siguiente manera: “Amanecer ayer con copiosísima nevada que blanqueó toda la ciudad, el llano y la montaña. Puede decirse que toda Cataluña está cubierta por la nívea sábana, desde el Pirineo al litoral, desde el Ebro a Cabo de Creus. La nieve ha alcanzado en esta capital, por término medio, 24 centímetros de espesor, cantidad pocas veces vista aquí, donde los nevascos apenas toman asiento. Los vasos continuaron deslizándose durante el curso de la mañana, con viento flojo del NNO, mar tranquilo y templo glacial. Después del mediodía el viento se llamó al ENE, arrumbando las nubes y apareciendo solo decaído entre claros, transcurriendo la tarde sin otras variaciones atmosféricas. Anocheció con frío intensísimo y horizontes aturbonados”.

1938

Tuvo lugar los días 15, 16 y 17 de febrero 1938. La más trágica de todas las nevadas porque se sumó a las penurias propias de la Guerra Civil. Se prolongó durante cuatro días y la nieve alcanzó espesores de 13 centímetros y colapsó las maltrechas infraestructuras logísticas de la capital catalana.

1962

Conocida como “La nevada del siglo”, el día de Navidad de 1962 Barcelona quedó cubierta de blanco. Una gran nevada, con espesores que alcanzaban los 70 cm, caía sobre una ciudad que no está preparada para gestionar esta situación. A medida que fueron pasando las horas, la sorpresa y la admiración dejaron paso al miedo, preocupación y accidentes. La actividad se trasladó a las azoteas, muchas de las cuales amenazaban con hundirse por el peso de la nieve acumulada.

1999

Noviembre de 1999. Un gran bolsa de aire frío empezaba a descolgarse hacia el centro de Europa. A priori, lejos de Barcelona. Pero, finalmente, entre el 21 y el 22 de ese año, se desplazó hasta las costas catalanas. A las 10 de la mañana del domingo 21 de noviembre de 1999 empezaron a caer los primeros copos de nieve en la parte alta de Barcelona. Sin embargo, poco a poco toda la ciudad quedó cubierta de una capa blanca que llegó a tener unos cinco centímetros de espesor. La nevada de 1999 duró dos horas y media y dejó irreconocibles algunos espacios de la ciudad, como la playa de la Nova Icària. El hecho de que fuera el domingo hizo que muchos barceloneses salieran a la calle para disfrutarla, lejos del colapso que causó la nieve en otras ocasiones, como la nevada del 8 de marzo de 2010. El aeropuerto tuvo que cesar todas las operaciones.

2010

El 8 de marzo de 2010 una gran nevada que afectó a la ciudad de Barcelona y también a gran parte de la región metropolitana. Aquel lunes cayeron hasta 20 cm de nieve en la capital catalana que la convirtieron (de momento) en la nevada más importante de este siglo y también la última vez que la nieve cuajó en el centro de la ciudad. La ciudad se paralizó por completo y la movilidad terminó siendo un caos durante la salida de las escuelas, que coincidió con la máxima intensidad de la nevada. Los autobuses apenas podían avanzar y, a las cuatro de la tarde, era casi imposible desplazarse por la ciudad. Al día siguiente, los servicios de emergencias se centraban en recuperar la normalidad, pero sin embargo, un total de 24.847 alumnos se quedaron sin clases porque unas setenta escuelas no pudieron abrir sus puertas. Los centros -la mayoría situados por encima de la ronda de Dalt- quedaron cerrados durante toda la jornada por problemas en los accesos. Incluso la Guardia Urbana obligaba al uso de cadenas en la ronda de Dalt.