Medidas

Cataluña afronta la peor sequía del siglo: restringe el agua a 6 millones de habitantes

Prohíbe el riego en parques y jardines públicos y privados, y la limpieza de las calles con agua potable. Vaciará el pantano de Sau

Cataluña afronta la peor sequía del siglo. «No vivíamos este escenario desde 1905». «Pasamos del semáforo amarillo al naranja». Así explicó ayer la Generalitat el episodio de sequía extrema que ha llevado al Ejecutivo a aprobar una serie de restricciones que afectarán a 5,9 millones de habitantes (de 7,5 totales). En concreto, a 224 municipios de 15 comarcas –incluida la capital catalana y la totalidad del área metropolitana– pasarán a la categoría de excepcionalidad en la cadena, el último escalón antes de la fase emergencia, el escenario más crítico posible. «Estamos en un nivel 4 de 5», explicaban desde el Govern.

En concreto, las zonas afectadas por la sequía son las cuencas de los ríos Ter y Llobregat (abastecen a varias comarcas de Barcelona y Girona, donde se concentra el gran grueso de la población catalana) y del acuífero Fluvià-Muga (Empordà).

Entre las restricciones que entrarán en vigor en las próximas horas destaca la reducción de un 40% el uso del agua para usos agrícolas y un 15% para la industria.

Asimismo, se prohibirá el riego de en parques y jardines (públicos y privados) y solo se permitirá el uso del agua para mantener a los árboles con vida, siempre y cuando se haga gota a gota o con regaderas. Además, se prohibirá la limpieza de las calles con agua potable.

En cuanto al consumo, también habrá una limitación del agua por habitante al día: pasa de los 250 litros al día a los 230. Una medida que no tendrá consecuencias prácticas ni se notará entre la población ya que el consumo medio es de 117 litros. Así lo explicó este martes la consejera de Acción Climática, Alimentación y Agenda Rural, Teresa Jordà, en rueda de prensa tras la reunión del Consell Executiu del Govern junto a la portavoz, Patrícia Plaja.

La prioridad es garantizar el agua de boca y evitar el riesgo de desabastecimiento en un momento en que Cataluña tiene un volumen de reservas «muy bajo», del 27%, a las puertas de la primavera y de un verano complicado por las altas temperaturas registradas en los últimos años.

las previsiones meteorológicas apuntan a una primavera lluviosa, pero la actual escasez de precipitaciones en Cataluña es la peor desde 1905. Para salir del episodio de sequía, «tendría que llover 50 litros cada día durante cuatro meses», puso como ejemplo práctico la titular de la Generalitat.

Sin embargo, la situación de abastecimiento es mejor que en la última gran sequía, la de 2008, porque se han hecho «los deberes» y se han activado mecanismos para asegurar la disponibilidad de agua, como las plantas desalinizadoras o los ciclos de regeneración del agua.

Otra de las medidas es un decreto ley específico para facilitar las contrataciones urgentes en caso de que el abastecimiento doméstico esté en peligro. A lo largo de este último año, el consumo no ha descendido pese a estar en fase de alerta. De hecho, ha aumentado de media un 3%.

Vaciar Sau

Para evitar que el agua del río Ter pierda calidad, el Govern anunció ayer que procederá a vaciar el pantano de Sau y trasladar el agua que queda al de Susqueda (Girona) para salvar los 28 hectómetros cúbicos que actualmente restan y que se podrían perder al mezclarse con el barro y la tierra de su fondo. A día de hoy, Sau está al 15% de su capacidad –se ve todo el campanario y los restos del pueblo, que antaño estaban completamente cubiertos por la lluvia– , mientras que hace 12 meses estaba al 47,95%, tres veces más que ahora. La media de las reservas en Cataluña es del 27%.