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Este año despegará la misión que buscará vida en Júpiter

Juice es su nombre y estudiará Júpiter y sus lunas heladas en busca de vida y respuestas a sus peculiaridades

Fotografía de Júpiter tomada por Juno el 12 de febrero de 2019
Fotografía de Júpiter tomada por Juno el 12 de febrero de 2019 NASA Creative Commons

Júpiter es un planeta con carisma, un gigante vaporoso, un café con volutas de leche arremolinándose aquí y allá. A su alrededor bailan 80 satélites naturales, lunas enormes y extrañas que podrían ser mundos en sí mismos, llenos de agua y, tal vez, llenos de vida. Por desgracia, no es sencillo explorarlo. En su punto más cercano a la Tierra, Júpiter se encuentra a 590 millones de kilómetros de distancia. Más o menos, la distancia equivalente a poner 49 mil planetas Tierra en fila o 423 soles. Esta distancia tan abrumadora complica nuestros intentos de explorar Júpiter y, aunque hemos enviado sondas que nos han enseñado algunos de sus secretos, queda mucho por explorar. Ese es precisamente el cometido de la sonda Juice, que despegará este mismo año para empezar su periplo hasta el gigante gaseoso.

En abril de 2023, la sonda Juice ascenderá hasta el espacio desde la Guayana Francesa a bordo de un cohete Ariane 5. El viaje durará la friolera de 8 años desde que escape de nuestra atmósfera hasta que llegue a Júpiter. Casi una década durante la que deberá sobrevivir aprovechando la energía del Sol y, para ello, cuenta con 10 paneles solares. Eso significa que no tendremos demasiadas noticias de Juice desde que despegue hasta 2031, pero incluso así podemos decir que será uno de los hitos tecnológicos más apasionantes de 2023.

En busca de vida extraterrestre

Juice tiene muchos propósitos, pero posiblemente el más mediático sea el de buscar vida extraterrestre. Alienígenas que nos empeñamos en imaginar como hombrecillos verdes y cabezones, pero que en este caso probablemente sean microorganismos aparentemente similares a las bacterias que pueblan nuestro planeta. No hace falta encontrar civilizaciones complejas para maravillarnos, ni siquiera requerimos dar con un ser inteligente. Pensemos que hasta ahora solo conocemos un ejemplo de vida: la terrestre, donde todos somos descendientes de un mismo organismo primordial y, por lo tanto, parientes más o menos cercanos. Encontrar vida en otro planeta, aunque sea “unicelular”, nos haría contar con otro ejemplo y así a comprender la vida como nunca antes lo hemos hecho. Una historia natural alternativa, en otro planeta, con otras condiciones y otras soluciones a los problemas.

No pedimos más, pero tampoco pedimos poco. Uno de los puntos más importantes donde Juice buscará indicadores de la presencia de vida serán las lunas heladas de Júpiter. Concretamente Ganímedes, Calisto y la famosa Europa. Sabemos que, bajo algunas lunas heladas, como Europa, hay agua líquida, fundida por las enormes fuerzas gravitatorias que se generan entre estas lunas y su planeta. La gravedad deforma al satélite y, como si fuera una goma elástica que se estira y se contrae, su interior empieza a calentarse poco a poco. Así pues, Juice analizará la estructura interna de Ganímedes, medirá por primera vez el grosor de la corteza helada de Europa sobrevolándola dos veces. En Calisto estará más tiempo y, durante 12 órbitas, estudiará su superficie, ya que se trata del objeto astronómico con más cráteres de nuestro sistema solar.

4 años de descubrimientos

Nominalmente, Juice estará cuatro años en activo investigando Júpiter y sus lunas, pero quien conoce algo a la exploración espacial sabe que estas misiones pueden darnos sorpresas. Cassini-Huygens, por ejemplo, que partió en 1997, llegó a Júpiter en el 2004 y, en teoría, su misión allí duraría 4 años. En cambio, tras dos prórrogas, estuvo activa hasta 2017, cuando los técnicos la hicieron colisionar. De cualquier modo, tampoco conviene dar por hecho que Juice durará tanto tiempo, 4 años es tiempo de sobra para que entendamos mejor a Júpiter. De hecho, otra de las metas que persigue Juice es comprender mejor a nuestro gigante gaseoso para poder sacar conclusiones sobre otros planetas como él, algo especialmente importante teniendo en cuenta que la mayoría de los más de 5000 exoplanetas que conocemos son gigantes gaseosos.

La misión Juice estará dirigida por la ESA (la Agencia Espacial Europea). La NASA y JAXA (la Agencia de Exploración Aeroespacial Japonesa) han colaborado con el diseño y construcción de varios instrumentos. Con un poco de suerte, todos estos instrumentos servirán para interrogar a Júpiter y conocer un poco mejor sus peculiaridades como, por ejemplo, la naturaleza de sus extrañas y descomunales tormentas y, en general, la dinámica de su atmósfera.

QUE NO TE LA CUELEN:

  • Es cierto que la mayoría de los planetas exteriores a nuestro sistema solar que conocemos son gigantes gaseosos, pero eso no significa que sean necesariamente más frecuentes en el universo. El motivo podría ser, simplemente, que las técnicas que empleamos para descubrirlos funcionan mejor con planetas de gran tamaño, porque bloquean más luz al pasar frente a su sol o porque zarandean más a la estrella que orbitan.

REFERENCIAS (MLA):