Ciencia

Así cambiará radicalmente el mapa del mundo en 250 millones de años

España estaría situado al norte del nuevo supercontinente, conectado por tierra con Portugal, Francia, Italia, Marruecos, Argelia y Túnez

Mapa de cómo sería la Tierra en 250 millones de años
Mapa de cómo sería la Tierra en 250 millones de años Coffete de RedditCoffete de Reddit

A lo largo de los aproximadamente 4.500 millones de años de historia terrestre el planeta ha sido escenario de un fascinante ciclo de creación y disolución de supercontinentes como consecuencia del constante movimiento de las placas tectónicas.

Este proceso de unión, fragmentación y posterior reunión de masas terrestres dio lugar en su momento a supercontinentes como Vaalbará, Ur, Kenorland, Columbia (también conocido como Nuna o Hudsonia), Rodinia, Pannotia y Pangea.

Las características de este fenómeno geológico, que se repite con una periodicidad que va de los 400 a los 500millones de años, permite prever que las placas tectónicas se fusionarán nuevamente en algún momento dentro de los próximos 250 millones de años, formando con ello un nuevo supercontinente que si nada cambia recibirá el nombre de Pangea Próxima.

Un reciente mapa muestra cómo podría ser esta nueva configuración, con la mayor parte de la masa terrestre unida, dejando regiones como Nueva Zelanda, Chukotka (parte del actual territorio situado al noreste de Rusia) y Escocia como islas.

En este escenario, España se sitúa al norte, conectado por tierra con Portugal, Francia, Italia, Marruecos, Argelia y Túnez. Sin embargo, estas fronteras pueden evolucionar en el transcurso de millones de años. Cabe destacar que, según algunos científicos, las condiciones de vida en la Tierra podrían ser inviables en ese período debido a un aumento extremo de las temperaturas.

Un estudio liderado por la Universidad de Bristol destaca que la formación de Pangea Próxima tendrá lugar en condiciones ambientales "hostiles" para las formas de vida que actualmente existen en la Tierra. La falta de humedad convertirá vastas áreas en desiertos inhóspitos, adecuados solo para ciertos mamíferos muy específicos. Además, la disminución de la humedad afectaría la capacidad de los océanos para transportar sílice, contribuyendo al aumento de la cantidad de dióxido de carbono (CO2) presente en la atmósfera.

La formación de este futuro supercontinente anticipa la posibilidad de que se produzca una extinción masiva sin precedentes desde el evento que supuso la extinción de los dinosaurios. El clima se estima que serán tan cálido y seco que dificultará la supervivencia de numerosas especies animales y vegetales. El aumento de la radiación solar y las erupciones volcánicas frecuentes serán desafíos adicionales que acabarán por hacer muy difícil la permanencia de la vida en la Tierra.

La habitabilidad de Pangea Próxima dependerá de su ubicación. Según algunos modelos, formarse en el ecuador terrestre podría hacer que las temperaturas fueran más cálidas, mientras que otros sugieren la posibilidad de fusionarse cerca del Polo Norte, con condiciones más frías. En este lejano futuro predecir el destino de la vida en la Tierra en el escenario de la formación de Pangea Próxima resulta complejo y presenta desafíos significativos.