Astrofísica

Este objeto brilla tanto como 500 billones de soles y se “come” una estrella al día

Se trata de un cuásar que se ha convertido en el objeto más brillante del universo. Y eso no es lo único sorprendente: su edad esconde un enigma.

Su padre es un agujero negro y su madre la velocidad. Así podríamos definir astronómicamente a un cuásar o quasar (acrónimo de fuente de radio cuasiestelar). Básicamente, se trata de un agujero negro capaz de absorber todo lo que lo rodea y que, debido a la velocidad de rotación que produce al “tragar” genera una cantidad de energía que se libera en casi todas las opciones del espectro electromagnético: desde las ondas de radio a los rayos X, pasando por las infrarrojas, la luz visible y la ultravioleta. Eso los convierte en los objetos más brillantes y calientes del universo. Y el rey de ellos es J0529-4351, un cuásar que brilla como 500 billones de soles y se “merienda” una estrella al día.

Para darnos una idea J0529-4351, pesa el equivalente a unos 18 mil millones de masas solares y está ubicado a 12 mil millones de años luz de la Tierra. Si el Big Bang se produjo poco más de 13.500 millones de años atrás, este faro del cosmos nació en una época en la que el universo tenía “apenas” 1,5 mil millones de años.

Este cuásar salió a la luz, para los científicos, gracias a un análisis realizado en 2022 por la sonda Gaia de la Agencia Espacial Europea, que estudió las posiciones y movimientos de aproximadamente 2 mil millones de estrellas de la Vía Láctea. Sin embargo, como los quásares a menudo arden al menos tan brillantes como las estrellas, inicialmente se identificó erróneamente a J0529-4351 como una estrella.

Pero un nuevo estudio, este publicado en Nature, demostró la verdadera identidad de J0529-4351. Al medir el brillo percibido del cuásar y ajustarlo a su distancia a la Tierra, los autores estimaron que ardía con la potencia de aproximadamente 500 billones de soles. Pero no solo eso, su disco de acreción (la “boca” del cuásar) “mide siete años luz de diámetro. Debe ser el disco de acreción más grande del universo -señala Samuel Lai, coautor del estudio, en un comunicado -. Siete años luz es aproximadamente 15.000 veces la distancia del Sol a la órbita de Neptuno”.

Analizar este cuásar le permitirá a los científicos comprender cómo estos objetos alcanzan sus desproporcionados tamaño.

"Hemos descubierto el agujero negro de más rápido crecimiento conocido hasta la fecha – concluye Christian Wolf, líder del estudio -. Tiene una masa de 17.000 millones de soles y come poco más de un Sol por día. Esto lo convierte en el objeto más luminoso del universo conocido. No esperábamos que un objeto como este alcance una masa tan grande en un lapso de tiempo tan breve, desde el Big Bang, lo que ha hecho que comencemos a buscar escenarios alternativos”.