Entomología

Las hormigas reconocen cuando hay heridas infectadas y las tratan con antibióticos

Por ahora solo utilizan esta capacidad en sus congéneres, pero ¿podríamos aprovecharnos los humanos de esto?

Hormigas
Una hormiga matabele "curando" a otra de sus heridas infectadas.Erik Frank / University of WuerzburgErik Frank / University of Wuerzburg

Las hormigas son un mundo aparte. Sabemos que se comportan como un superorganismo y que son capaces de, entre otras características, crear miel antimicrobiana o convertirse en guardaespaldas de algunas plantas. Lo que desconocíamos hasta ahora, era su capacidad para identificar heridas y usar antibióticos en ellas.

Las hormigas matabele (Megaponera analis), naturales del sur del Sahara, tienen una dieta limitada: solo comen termitas, pero esto tiene un alto coste. Sus expediciones de caza son peligrosas porque los soldados de las termitas defienden a sus congéneres y utilizan sus poderosas mandíbulas. Por tanto, es común que las hormigas resulten heridas mientras cazan.

Si las heridas se infectan, existe un riesgo importante para su supervivencia. Sin embargo, las hormigas matabele han desarrollado un sofisticado sistema sanitario: pueden distinguir entre heridas infectadas y no infectadas y tratar estas últimas de forma eficaz con antibióticos que ellas mismas producen. Esta es la conclusión de un estudio publicado en Nature y liderado por Erik Frank y Laurent Keller de la Universidad de Lausana.

"Los análisis químicos han demostrado que el perfil de hidrocarburos de la cutícula de la hormiga cambia debido a una infección de la herida – señala Frank en un comunicado -. Precisamente este cambio es el que las hormigas pueden reconocer y, por tanto, diagnosticar el estado de infección de sus compañeras heridas”.

Para el tratamiento de las heridas, las hormigas aplican compuestos y proteínas antimicrobianas. Los compuestos los producen en la glándula metapleural, que se encuentra en el costado del tórax. En total la secreción contiene 112 componentes, la mitad de los cuales tienen un efecto antimicrobiano o cicatrizante. Y la terapia es muy eficaz: la tasa de mortalidad de las hormigas infectadas se reduce en un 90% descubrió el equipo de Frank.

"A excepción de los humanos – añade Frank -, no conozco ningún otro ser vivo que pueda realizar tratamientos médicos tan sofisticados para heridas. Estos hallazgos tienen implicaciones médicas porque el principal patógeno de las heridas de las hormigas, Pseudomonas aeruginosa, es también una de las principales causas de infección en humanos, y varias cepas son resistentes a los antibióticos”.

Pero… ¿Son las hormigas matabele realmente únicas en este sentido? ¿No hay ningún otro animal que utilice antibióticos? El equipo de Frank quiere explorar los comportamientos de cuidado de heridas en otras especies de hormigas y otros animales sociales. También quiere identificar y analizar los antibióticos utilizados por las hormigas matabele en colaboración con grupos de investigación química. Esto puede conducir al descubrimiento de nuevos antibióticos que también podrían usarse en humanos.