Crítica de “Puñales por la espalda”: Usted, o su cuñado, puede ser un asesino

Una escena de "Puñales por la espalda", con Daniel Craig / AP
Una escena de "Puñales por la espalda", con Daniel Craig / APClaire FolgerAP

Dirección y guión: Rian Johnson. Intérpretes: Daniel Craig, Chris Evans, Ana de Armas, Jamie Lee Curtis, Toni Collette. EE UU, 2019. Duración: 130 minutos. Intriga.

Si Agatha Christie (cosa imposible, lo sé, pero puestos a escribir sobre una película como ésta, a ver...) hubiera conocido la película de Rian Johnson, que también ha escrito, muy probablemente lo habría contratado ipso facto como negro, y de los buenos. Porque la película que dirige supone un excelente, autoparódico y muy cachondón homenaje a la obra de la afamada autora, especialmente, a sus obras protagonizadas por el inefable, y un punto cursi, Hércules Poirot. Belga, que no francés.

El renombrado novelista de misterio Harlan Thrombey (Christopher Plummer) aparece asesinado en la suntuosa mansión donde vivía justo un día después de cumplir 85 años, fiesta que celebró mal que bien la víspera junto a su malavenida y estrafalaria familia, incluido un nieto adolescente y filo nazi pegado literalmente al móvil,una nuera caradura, un marido infiel e interesado y otros personajes sin desperdicio. Solo uno, la enfermera del anciano (que encarna Ana de Armas) se salva, aunque, bueno, en este tipo de historias inteligentes y enrevesadas todo resulta relativo...

Entra entonces en teatral escena el detective Benoit Blanc (Daniel Craig, que no nació en el país galo aunque el nombre tenga miga) es contratado para investigar el caso por alguien cercano a Thrombley de manera anónima. El asunto se va complicando a medida que avanza el metraje, las pistas falsas se suceden sin cuento y afloran los embustes de cada cual para no cargar con el, y nunca mejor dicho, muerto. Con un nexo en común: todos tenían algún motivo para darle matarile.

Sin darle más vueltas al bombo y así evitar ni un asomo de spoiler porque en filmes así son como para colgar de los pulgares al chivato, nos encontramos frente a un divertidísimo «Cluedo viviente» (lo dicen en el filme, que también muestra la serie «Se ha escrito un crimen», con la metomentodo e inteligentísima Jessica Fletcher, y otra fuente de inspiración para la cinta), con escenas como esas en las que Blanc compara un donut con el homicidio, aunque hay muchas más. Sobre el reparto, de un gran Craig en una faceta cómica casi desconocida hasta Jamie Lee Curtis o Toni Collete, ni un pero, porque están fantásticos. Parece una especie de clásico puesto al día, modernizado con mucho respeto y ganas de juerga.

Manden la lógica a la porra, oigan bien cuanto dicen estos señores y señoras, no se líen mucho con los enredos y disfruten de estos «Puñales por la espalda», que cine también significa entretenimiento, y esta obra lo ofrece, y a lo grande.