A juicio por violar a una niña de 13 años que se fugó de un centro de menores

La joven era amiga de una sobrina del acusado, ambas salieron juntas del centro

Los abusos sexuales a menores prescribirán entre cinco y diez años después de que la víctima haya cumplido 30 años
Los abusos sexuales a menores prescribirán entre cinco y diez años después de que la víctima haya cumplido 30 años

La Audiencia Provincial de Valencia juzga a partir de mañana a un hombre de 49 años para quien la Fiscalía reclama una condena de 11 años de prisión por haber abusado sexualmente de una menor de 13 años que se fugó del Centro de Recepción de Menores de Buñol en 2017. Según el escrito de acusación de la Fiscalía Provincial de Valencia, al que ha tenido acceso EFE, el acusado fue a recoger a su sobrina a este centro en octubre de 2017 y ésta salió acompañada de otra menor.

Tras tomar algo con ellas, decidió conducir hasta una cementera abandonada de Buñol y le dijo a su sobrina que se bajase del coche con la excusa de que fuese a buscar a otra menor, tras lo cual consumó un primer abuso y ofreció un porro de marihuana a la víctima.

Días después, el acusado volvió a contactar con su sobrina y la otra menor, que se habían fugado del centro, y las llevó a su casa, en un municipio de la comarca de la Ribera Alta. En esta vivienda y en días sucesivos, el acusado volvió a abusar de la menor hasta en tres ocasiones, siempre según el Ministerio Público. El 6 de noviembre de 2017 una representante del centro puso los hechos en conocimiento de la Guardia Civil, y el día 10 la menor, asistida por el director del centro de acogida de menores de Campanar de València, denunció los hechos. La Fiscalía considera estos hechos como un supuesto delito continuado de abusos sexuales, por lo que reclama una condena de 11 años de prisión y la prohibición de que el acusado contacte o se acerque a menos de 500 metros del domicilio de la menor durante 10 años.Además, reclama una indemnización de 5.000 euros por los perjuicios psíquicos ocasionados.