Camilo Sesto, el mito que seguirá vivo en el karaoke colectivo latino

Con su muerte en Madrid a los 72 años, Camilo Sesto, el alcoyano más universal y embajador de la Comunitat Valenciana a título póstumo, ascendió el 8 de septiembre al Olimpo de los grandes artistas de la canción que ha dejado esta tierra, junto a Nino Bravo y Bruno Lomas

Camilo Sesto vivió medio siglo como una estrella, con los altibajos de la fama y su perenne pose seductora y sonriente, que pervive ya para la eternidad en el karaoke colectivo y virtual de la música latina gracias a éxitos, sobre todo baladas románticas y pasionales, que varias generaciones han hecho ya suyos.

Con su muerte en Madrid a los 72 años, Camilo Sesto, el alcoyano más universal y embajador de la Comunitat Valenciana a título póstumo, ascendió el 8 de septiembre al Olimpo de los grandes artistas de la canción que ha dejado esta tierra, junto a Nino Bravo y Bruno Lomas, y se certificó el imponderable poso de su ingente legado musical a lo largo de varias generaciones.

Ídolo de masas en España e Iberoamérica desde los años 70, icono del karaoke romántico e imagen del Jesucristo más Superstar, Camilo Blanes Cortés -hijo predilecto y medalla de oro de Alcoy (Alicante), donde una de sus avenidas lleva su nombre- reposará en un mausoleo del cementerio municipal que será nuevo destino de culto para sus fans, miles de los cuales desfilaron ya ante su capilla ardiente.

Su fallecimiento, uno de los más mediáticos de este año que ahora termina, tuvo lugar en la clínica de Pozuelo de Alarcón (Madrid) donde había ingresado por los problemas renales que padecía desde hacía tiempo, y la noticia de su muerte llegó a ser “trending topic” (máxima tendencia en redes) a nivel mundial durante ese día.

Personalidades de la música, la cultura, la política y la sociedad glosaron sus virtudes y recordaron tanto su legado artístico como su personalidad, que a nadie dejaba indiferente, mientras miles de sus seguidores dejaban patente su fervor ante la capilla ardiente que abrió en Madrid la Sociedad Generales de Autores de España (SGAE).

Este homenaje póstumo tuvo su continuación un mes después en su Alcoy natal: miles de vecinos desfilaron ante las cenizas del cantante para darle su último adiós en el Ayuntamiento, sin que por el momento se conozca cuándo ni dónde abrirá el museo con las pertenencias que Camilo Sesto había legado a su ciudad.

El responsable de “Vivir así es morir de amor”, “Algo de mí”, “¿Quieres ser mi amante?”, “Perdóname”, “Jamás”, “Mola mazo” o “Piel de ángel” empezó en el grupo Los Dayson, actuó con 18 años en el concurso de TVE “Salto a la Fama” y en 1966 entró como vocalista en el grupo Los Botines, la antesala de su carrera en solitario.

Su “Algo de mí” fue la canción del verano del 72 y dos años después representó a España en la OTI con “Algo más”, de Juan Carlos Calderón, y gracias al cual comenzó su leyenda en Latinoamérica, tras el cual llegaron éxitos como “Ayúdame” y, sobre todo, la versión española de la ópera rock “Jesucristo Superstar”, dando vida a Jesús y por el que será ya siempre recordado, implorando en Getsemaní.

Desde entonces su carrera cosechó un éxito tras otro; llegó a vender trece millones de discos en 1979, actuó hasta en el Madison Square Garden de Nueva York, residió en Beverly Hills y se dejó tentar por el cine (“El clavo de oro”) mientras hacía sus pinitos en el mundo de la pintura.

Y en 1983 nació su hijo, Camilo Michael, fruto de su relación con la mexicana Lourdes Ornelas. Este acontecimiento cambió su vida, pues dejó temporalmente los escenarios para dedicarse a él. Retomó su carrera a comienzos de los 90 y tras residir muchos años en Miami, regresó a España en 1997 para intentar recuperar su particular trono.Llegaron entonces desde un recopilatorio superventas (“Camilo Superstar”) hasta su ambiciosa versión de “El fantasma de la ópera”, incluso una amplia gira de despedida (de 2008 a 2010) mientras intentaba llegar a un pacto estético con el diablo para ser eternamente joven. A partir de entonces se retiró de los escenarios, aunque siguió componiendo.

Su último disco editado fue “Camilo sinfónico” (2018), grabado con la orquesta de RTVE y con colaboraciones de artistas españolas como Marta Sánchez, Pastora Soler, Ruth Lorenzo o Mónica Naranjo. Desde un año antes formaba parte del Salón de la Fama de los Compositores Latinos.

¿Y cómo vive Camilo Sesto en las nuevas plataformas digitales? En Spotify acumula casi 1,8 millones de oyentes mensuales, la mayoría en México DF (214.000) seguido por Santiago de Chile, Lima, Guadalajara y Madrid. Su canción más escuchada, “¿Quieres ser mi amante?”, con más de 32,7 millones de reproducciones.

En YouTube, su canal oficial tiene 229.000 suscriptores y su nombre ofrece 7,6 millones de resultados en Google, con 6,8 millones de vídeos (155.000 con la búsqueda “Camilo Sesto karaoke”). En Instagram, la etiqueta #camilosesto acumula 32.200 resultados y su cuenta oficial tiene 81.500 seguidores; el día de su muerte, sus dos publicaciones oficiales rozaron los 50.000 “me gusta”.