Un juego en línea para luchar contra las infecciones de transmisión sexual

Se trata de preguntas sobre enfermedades de transmisión sexual

Experimentar nuevas posturas durante la relación sexual es clave para no caer en la monotonía. Internet está plagado de artículos con información sobre nuevas formas de experimentar en la cama. Quizás, lo más común es navegar por la red y encontrarse con "las 100 mejores posturas sexuales del Kama Sutra". Esta información aporta a las parejas imaginación y nuevos niveles de placer, pero ¿realmente necesitamos 100 posturas diferentes? Según un estudio de la Universidad Estatal de Pensilvania, las relaciones sexuales duran, de media, entre tres y trece minutos. Por lo tanto, ¿tiene sentido cambiar tanto de posición? JOYclub, comunidad basada en la sexualidad liberal, ha preguntado a más 5.000 miembros sobre esta cuestión con el fin de saber cómo se comportan en la cama. Dos o tres cambios de postura, lo más común. Los hombres, más abiertos a experimentar Según la encuesta realizada por JOYclub, un 62% cambia de postura dos o tres veces en cada acto sexual y se justifica afirmando que, “sin cambios regulares, el sexo sería aburrido". Esta afirmación es compartida por el 87% de los encuestados. En el extremo opuesto, se encuentran los que son partidarios de mantener la misma postura durante las relaciones. Solo un 13% se muestra partidario de empezar y acabar de la misma forma. Cuando se trata de sugerir nuevas posturas, los hombres se muestran más dispuestos a experimentar: el 67% de los participantes afirma que son ellos los que dan el primer paso. Respecto a las mujeres, solo 3 de cada 10 sugieren nuevas posturas (33%). La postura del “perrito”: los clásicos dominan JOYclub también revela cuál es la postura imprescindible para los encuestados. La postura del “perrito”, con un 35%, es la opción preferida, seguida del sexo oral y la postura del “misionero” (ambos con un 16%). Sorprendentemente, un cuarto de los participantes (25%) declara que se decanta por una postura concreta (por ejemplo, la del “perrito”) para no tener que ver la cara de su pareja durante el acto. En cuanto a las posturas menos frecuentes, se encuentra la “carretilla”, el sexo de pie, y la posición de la cuchara. Combinar sexo y entrenamiento El sondeo pone de relieve que las parejas eligen conscientemente determinadas posturas para ejercitar ciertos aspectos de su anatomía como, por ejemplo, el entrenamiento del suelo pélvico. De hecho, el 13% de los encuestados afirma que les gusta combinar la diversión con el ejercicio.

El colectivo Lambda por la diversidad sexual se ha sumado a la conmemoración del Día Europeo de la Salud Sexual con el lanzamiento de un juego para prevenir las infecciones de transmisión sexual (ITS) para que los usuarios tengan información veraz y pedagógicamente comprensible sobre estas enfermedades y los estigmas sociales asociadas a ellas.

Según ha informado Lambda, el juego incluye un mundo virtual con diez niveles a superar, basados en preguntas (en valenciano o castellano),a través de las cuales los usuarios pueden comprobar sus conocimientos y descubrir, en cada nivel, nuevos datos para combatir una ITS o un estigma social.

Cada nivel puede superarse con hasta tres estrellas, “lo que anima a quien juega a repetir los diferentes niveles hasta superarlos con una puntuación perfecta”. Además, los jugadores pueden compartir sus resultados en redes sociales y compararlos con los obtenidos por el resto de personas que participa en este juego en línea.

En la última fase, el juego insta a los usuarios a que soliciten que les realicen una prueba de VIH, hepatitis C y sífilis, un servicio que es gratuito, anónimo y confidencial para las personas del colectivo LGTBI. El juego, disponible en el dominio www.ITSlambda.org, ha sido desarrollado por Prisma, una empresa dedicada a crear herramientas innovadoras con elementos de gamificación “para seducir a las personas usuarias e involucrarlas en experiencias satisfactorias que favorecen la consecución de los objetivos marcado”.

Lambda defiende “una sexualidad activa y placentera, por su repercusión positiva en la calidad de vida de las personas adultas, sin discriminaciones por sexo, identidad de género ni orientación afectivo-sexual”. La asociación ha resaltado su compromiso de luchar “para eliminar todo tipo de estigma y discriminación, también en el sistema de salud, donde las personas trans con VIH son especialmente estigmatizadas y, por eso es fundamental que el personal sanitario tenga los recursos suficientes, formación y habilidades psicosociales para abordar de manera satisfactoria las necesidades específicas del colectivo LGTBI con VIH”.