El comercio valenciano advierte: “El 20 por ciento de los cierres puede ser definitivo”

El presidente de Confecomerç alerta de que la mayoría de las quiebras se producirá cuando acabe el confinamiento

El presidente de Confecomerç, Rafael TorresLa Razón

El comercio es, junto con el turismo y la hostelería, uno de los sectores más afectados por el confinamiento. Desde que el pasado 14 de marzo bajaran la persiana, estos establecimientos no han ingresado ni un euro en la mayoría de los casos, y se han visto obligados a presentar Expedientes de Regulación Temporal de Empleo (ERTE) o directamente pedir las ayudas para los autónomos.

Lo explica el presidente de la patronal autonómica del comercio, Confecomerç CV, Rafael Torres, quien asegura que lo peor está por llegar. “La mayoría de ‘cracks’ de los comercios se producirán cuando levanten la persiana después del confinamiento y vengan todos los gastos de golpe, sin clientela, claro”. Por ello, es “urgente” que las ayudas que se habiliten para el sector sean duraderas en el tiempo, de lo contrario, el 20 por ciento de los cierres de comercios en la Comunitat puede ser definitivo".

“El 70 por ciento del comercio de la Comunitat Valenciana está cerrado, y el 30 por ciento restante ha sufrido una bajada de ingresos de cerca del 70 por ciento”, explica Torres, quien señala que los que permanecen abiertos son comercios de alimentación o ferreterías, que han perdido gran parte de su clientela.

Lo peor, dice, la incertidumbre. “No podemos ejecutar planes de salida con el nivel de desinformación que tenemos. Estamos al albor de lo que se le ocurra decir cada día al presidente del Gobierno y se está notando la falta de diálogo con los empresarios”, lamenta el presidente de Confecomerç, quien explica que están preparando una batería de dudas para remitir al Ministerio, a la Generalitat y a los ayuntamientos, unas instituciones que son, dice, fundamentales en este momento.

“Hay muchísimas partidas de inversión que no se van a poder ejecutar y que deberían de destinarse ya a ayudar a las pequeñas y medidanas empresas y al gasto social, no sé a qué están esperando”, apunta.

La mayoría de las dudas que acechan al sector tienen que ver con las medidas de seguridad de los trabajadores: qué material de protección llevar, si deben limitar los aforos, cambiar los horarios, cuál es la distancia de seguridad que deben mantener...Pero otras son de carácter económico y laboral, como por ejemplo, si los ERTE se van a poder prolongar en el tiempo, porque seguramente el personal no se puede volver a asumir tras el confinamiento.

Torres asegura que la comunicación con la Generalitat valenciana está siendo buena a través de la Confederación Empresarial de la Comunitat Valenciana (CEV), donde el comercio está representado, pero lamenta que la interlocución con el Gobierno central sea nula.

Los ICO que no llegan

Tanto los créditos para empresarios habilitados por el Instituto de Crédito Oficial (ICO), como los del Instituto Valenciano de Finanzas (IVF) no están llegando a las pequeñas y medianas empresas valencianas, alerta Torres. “Los requisitos para estos créditos son tan complicados que precisamente es el mas pequeño, el que más lo necesita, quien se queda fuera. Los bancos eligen a los más solventes y deniegan a los pequeños o les piden intereses muy altos”.

Lo mismo sucede con los avales habilitados por el IVF: “muchas operaciones están siendo denegadas porque no llega al ‘rating’ minimo”. Sin embargo Torres pide esperar puesto que el director general de este organismo, Manue Illueca, anunció que se iban a “suavizar” las condiciones para que pudieran acceder más personas.