La arteria comercial de Valencia, en alquiler

Decenas de establecimientos muestran el cartel de “se alquila” tras no superar la crisis del confinamiento

Día 1 de la Fase 0. Desde hoy, peluquerías, ferreterías, dentistas, ópticas, centros de fisioterapia, floristerías y prácticamente cualquier comercio con menos de 400 metros cuadrados podía levantar sus persianas, con muchas limitaciones, pero la venta se podía reanudar. Lamentablemente, muchos de esos negocios no han podido hacerlo.

Se venía advirtiendo desde el principio: “El 20 por ciento de los cierres puede ser definitivo”, decía el presidente de Confecomerç, Rafael Torres, hace un par de semanas en este periódico. Y, por lo visto, no iba desencaminado. Adentrarse hoy en la calle Colón produce una sensación similar a la que tendrían los supervivientes a un bombardeo.

Tras la batalla, solo queda destrucción. Entrando por la Puerta del Mar ya empiezan a apreciarse varios locales comerciales que muestran el cartel de “Se Alquila” o “Disponible”, y es al llegar a la emblemática Plaza de los Pinazo, punto de encuentro durante el fin de semana de todos los jóvenes valencianos, ahora desierto, donde la estampa causa mayor estupor. Uno al lado del otro se concentran los comercios que no volverán a levantar la persiana, en ninguna de las fases de esta desescalada que, por lo que parece, será más complica que el inicio del confinamiento.

También en las céntricas calles Ribera y Paseo de Ruzafa aparece alguno de estos “restos” del pasado. Locales de hostelería, que vivían prácticamente de los miles de turistas que llegaban continuamente a Valencia, y que no han podido superar permanecer casi dos meses cerrados.