Coronavirus

Luna de miel a la española

La mayoría de las parejas que se casan este verano posponen el viaje a destinos lejanos y optan por rutas nacionales

El pueblo de Cadaqués es un polo artístico gracias a los pintores que se instalaron allí siguiendo la estela de Salvador Dalí
El pueblo de Cadaqués es un polo artístico gracias a los pintores que se instalaron allí siguiendo la estela de Salvador Dalí

Marta se casa el 5 de septiembre y aunque no piensa cancelar la boda, sí la luna de miel en el extranjero, concretamente su viaje soñado a San Francisco, Las Vegas, Los Ángeles y Hawái. Comparte fecha con Lidia, que tenía planes para los fiordos noruegos, pero que al final se ha “cogido cinco días de desconexión total en un ‘resort todo incluido’ en Gran Canaria”. Natalia ha cambiado Nueva York y Orlando por “algo por España”, y el Japón y Maldivas de Leticia se han convertido en “una escapada a Baleares”.

La declaración de estado de alarma dejó a miles de parejas a las puertas del altar. Ahora, recuperada cierta normalidad, muchos recobran también la ilusión de celebrar sus nupcias en la fecha prevista para este verano descartando, no obstante, su soñada, exótica y cara luna de miel. Y es que las restricciones de movilidad impuestas por el Gobierno central y por la mayoría de los países destino (que en muchos casos obligan a los turistas españoles a pasar una cuarentena inasumible en coste y tiempo) han llevado a los contrayentes a replantearse el viaje posnupcial y a optar por destinos nacionales.

Nueve de cada diez parejas españolas que se casan optan por realizar un viaje de luna de miel. De estas, el 77 por ciento realiza el viaje pocos días después de haberse dado el “sí, quiero”. Un viaje con una duración media de 12 días, aunque algunos lo alargan hasta los 15, haciéndolo coincidir en su totalidad con el permiso vacacional, según datos extraídos del “Libro Imprescindible de las bodas” del portal Bodas.net.

El coste medio de la luna de miel es de 4.415 euros, aunque si la pareja escoge un destino nacional para pasar sus primeros días como recién casados el coste ronda los 1.200 euros.

Hasta el año pasado, solo el 16 por ciento de los contrayentes elegían la opción nacional, “pero este verano habrá menos bodas de las habituales y asistiremos a una temporada diferente a la de años anteriores”. Según apuntan desde la web Bodas.net, “la mitad de las bodas programadas inicialmente de marzo a agosto se han desplazado al segundo semestre y seguramente muchos viajes se aplazarán al año que viene, separando la luna de miel de la propia boda. Además, las restricciones harán que las parejas que finalmente se casen en los próximos meses busquen destinos nacionales, que puedan hacer en coche o en autocaravana, a modo de escapadas o pequeños anticipos de sus lunas de miel, a la espera de que mejore la situación y puedan hacer su gran viaje soñado”.

Según un sondeo realizado por esta plataforma a finales de abril a 2.400 parejas, la mitad de los encuestados ha tenido que mover la fecha, y hasta un 39 por ciento ha cancelado, por ahora, la luna de miel, la gran mayoría a la espera de ver cuándo podrá viajar a los destinos más lejanos.

Así las cosas, España será este verano el destino obligado para aquellos que se darán el “sí quiero” en los próximos meses. “Dejar las preocupaciones a un lado sobre si se podrá viajar fuera del país y Europa o estar relativamente cerca de casa por si surge algún contratiempo pueden ser algunas de las razones que motiven a las parejas a optar por destinos nacionales. Quizás puede suponer el destino final para la luna de miel o, también, un pequeño adelanto al gran viaje que harán más adelante”, apuntan desde el portal de bodas. Sea cual sea la razón, aquí van algunas sugerencias.

Península

Algunos destinos permiten tener viajes nacionales de menor coste y dedicar menos tiempo en el desplazamiento. Así que las rutas o circuitos se convierten en una muy buena opción.

  • Granada, Sevilla y Almería. Granada, con la Alhambra y el Generalife como anfitriones; visitar el mirador de San Nicolás y callejear por las estrechas calles del barrio del Albaicín, mientras se prueban las tapas características de la ciudad puede convertirse en un buen plan. Continuar la ruta por la capital andaluza. Sevilla, con el barrio de Triana, el de la Macarena y el de Santa Cruz. Subir a la Giralda y contemplar la puesta de sol, pasear por el conocido Parque de María Luisa o visitar la catedral y la Torre del Oro. Y, por último, relajarse en una de las franjas costeras más bellas y con mayor riqueza ecológica del planeta, el Cabo de Gata.
  • Acantilados del norte. Recorrer los acantilados más populares del norte de España. Desde la famosa Playa de las Catedrales, pasando por el Cabo de Peña en Asturias, el punto más al norte de todo el territorio español, siguiendo por los acantilados de Portio, a pocos kilómetros de Santander, llegamos a la “escocia española”, el País Vasco, y cerramos el viaje entre los viñedos de La Rioja. Un viaje para disfrutar de la naturaleza, la gastronomía y las curiosas edificaciones que caracterizan al norte de España.

Islas

Las Islas Canarias y las Baleares se convierten en uno de los destinos preferidos por los novios para pasar unos días de relax y desconexión después de la resaca de la organización y celebración de la boda. El 8 por ciento de las parejas eligen las islas (el 5 por ciento, las Islas Canarias y el 3 por ciento, Baleares) para pasar sus primeros días como recién casados.

  • Menorca. Para aquellos que buscan relajarse en playas de agua cristalina y pasear por pueblecitos de pescadores. Las aguas turquesas de Cala Macarelleta, disfrutar de la fauna y flora de la isla recorriendo el Camí de Cavalls, visitar uno de sus pueblos más típicos, Fornells, maravillarse con la puesta de sol desde la Cova d’en Xoroi y acabar cenando en el puerto de Ciutadella.
  • La magia de Lanzarote. También conocida como la isla de los 300 volcanes. Sol, playas paradisíacas y una excelente gastronomía. ¿El plan ideal? Recorrer el Parque Nacional del Timanfaya, visitar La Graciosa y descubrir las remotas calas de agua turquesa de la Costa del Papagayo.

Autocaravana

Para aquellos que busquen perderse por España, las rutas en autocaravana o coche pueden convertirse en una buena opción para recorrer el país. Este es el caso de Cristina, que se casa el próximo 4 de julio y ha buscado un plan B para su luna de miel: una escapada en autocaravana por la zona del Mediterráneo. Las autocaravanas cuentan con la ventaja de que uno marca el propio ritmo del viaje sin tener que cumplir fechas u horarios y la posibilidad de variar la ruta según apetezca. Además, tanto la autocaravana como el coche suponen una alternativa a los medios de transporte de masas o compartidos, alternativa a considerar especialmente en la situación de alerta sanitaria en la que nos encontramos

  • Ruta por la Costa Brava. Dependiendo del tiempo que se decida que dure la ruta, se podrán visitar pueblecitos costeros como Palamós (conocido por sus famosas gambas), Tamariu, Llafranc, Calella de Palafrugell, Roses o Cadaqués (pueblo que atrajo a pintores como Salvador Dalí, Pablo Picasso o Joan Miró), con calas de aguas cristalinas y calles que albergan un encanto especial. Para los que, además, quieran visitar pueblos de interior, no pueden perderse Figueres o el casco antiguo de Girona.
  • Ruta por Huelva y el Algarve. Disfrutar de las playas vírgenes de la costa suroeste de la península suele ser el sueño de muchos, pero ¿y si además se da el salto por el Puente Internacional del Guadiana y llegan a la costa de Portugal? Una ruta ideal para aquellos que buscan playas kilométricas como la Playa de Castilla, con 27 kilómetros, y a los que nos les importa llevar todo el viaje la arena fina pegada en la piel como la de la Playa la Bota de Punta Umbría y que quieren hacerse con la tranquilidad del mar en una playa como la Playa Telheiro, en el Algarve.

Si algo quedará en la memoria de este 2020 será su excepcionalidad. Será el año en el que nos tuvimos que encerrar en casa durante meses; el año en el que el mundo entero paró y tuvo que reiniciarse; el año en el que aprendimos o recordamos, según cada cual, que el futuro es incierto. Pero también será para muchos el año en el que se comprometieron a cumplir los artículos 66, 67 y 68 del Código Civil o escucharon de boca de algún ser querido la carta de San Pablo a los corintios. Y no hay pandemia que pueda con la ilusión de los novios o virus que les deje sin luna de miel, aunque sea a la española.