La caída de exportaciones de arroz de países asiáticos da un respiro al sector valenciano

Los grandes gigantes asiáticos, principales productores de este cereal en el mundo, ejercen una competencia desleal sobre el producto europeo, algo que esta temporada se espera que no suceda

Históricamente, ante cualquier crisis económica, social o sanitaria -como la que estamos viviendo en la actualidad- los países productores de alimentos básicos, como el arroz, restringen al máximo sus exportaciones ante un posible desabastecimiento de su propia población.

En esta ocasión, este fenómeno beneficiará de forma directa al sector arrocero valenciano, que se ve perjudicado, campaña tras campaña, por la entrada a la Unión Europea (UE) de toneldas de arroz asiático que se vende a un precio mucho más bajo que el autóctono.

El cese o disminución de esta llegada del cereal procedente de China, Japón y Vietna, augura una campaña mucho más rentable para el arroz valenciano y el europeo en general.

«Puede suponer un balón de oxígeno para el sector», asegura el responsable de la sectorial arrocera de AVA y vicepresidente del grupo del arroz del Copa-Cogeca, Miguel Minguet.

«Solo con que estos países dejaran de exportar un diez por ciento del arroz que normalmente venden a la UE, ya habría efectos muy importantes», apunta.

Recuerda que hace dos años se consiguió que, «por fin», la UE estableciera una cláusula de salvaguarda para la entrada de arroz asiático de la variedad índica (arroz largo), pero no para la variedad japónica (arroz redondo), que es el que producimos y consumimos mayoritariamente en España y en Italia, sobre todo, aunque también en el resto de Europa, principal mercado para el arroz valenciano.

Minguet señala que, debido a la pandemia, la producción de este cereal en los países asiáticos ya se ha reducido.

«Mucha gente se ha puesto enferma, se ha reducido la recolección». Si a este se le suma el hecho de que el tránsito de mercancías y personas se está viendo dificultado por la pandemia, es de esperar que el arroz valenciano viva este año una campaña mucho más tranquila.

Además, tal y como ha sucedido en crisis anteriores, es de esperar que los precios, incluido el de este cereal, se incrementen por la menor oferta en el mercado, algo que también sería beneficioso para los productores locales.

«La UE les hace un puente de plata, así es que esa disminución de importaciones nos va a dar un respiro». Minguet echa de menos que en Bruselas no se ponga más en valor la producción de los paíse del sur y que se permita incluso que el arroz de países asiáticos se mezcle con el europeo sin que ni siquiera se informe de ello en el etiquetado.

Por lo que respecta a la producción valenciana de este cereal, el responsable de AVA asegura que no va a haber ningún cambio importante. «Llovió mucho durante varias semanas, por lo que empezamos a cultivar más tarde, pero nada que vaya a afectar a la campaña», apunta.

«Continuamos teniendo las mismas amenazas, como las plagas y los hongos, y los mismos peligros».