El teletrabajo vacía las oficinas del centro de Valencia y provoca un aumento del «coworking»

Despachos cerrados, algunos por el fin de la actividad de la empresa, otros porque se han trasladado a espacios más reducidos que se adaptan mejor a una realidad en la que muchos empleados trabajan desde casa

El teletrabajo es, sin lugar a dudas, uno de los grandes cambios que han llegado con la pandemia y que, seguramente, ha venido para quedarse. Por ello, las empresas ya han empezado a reorganizarse y una de las primeras decisiones que que han adoptado ha sido la de trasladarse a oficinas más pequeñas y periféricas, y por lo tanto, mucho más económicas.

Así se refleja en los datos facilitados por la inmobiliaria Engel & Völkers en Valencia, según los cuales «muchas de las oficinas del centro de Valencia están cerradas y las que quedan en sus ubicaciones están negociando a la baja los precios con los propietarios en porcentajes que oscilan entre el 25 y el 30 por ciento, en algunos casos incluso después de haber solicitado carencia durante los meses de marzo, abril y mayo».

Desde esta agencia explican que «hay algunos inquilinos que claramente no volverán a abrir, o bien porque la empresa ha tenido que cerrar o por reducción de costos y/o implantación de teletrabajo».

Los movimientos que se están produciendo hasta el momento hacen pensar que «los esquemas de coworking y oficinas flexibles captarán a estos clientes que no requieren de una oficina fija». La mayoría de ellos serán aquellos que no tienen la necesidad de recibir clientes físicamente en sus despachos, por lo que buscarán espacios más prácticos en zonas estratégicas que les permita una reducción considerable en sus gastos fijos.

En Valencia, explican, hay oficinas que llevaban años en la zona de la Gran Vía Marqués del Túria y ahora se han desplazado a calles perpendiculares, en despachos más reducidos, con una reducción de la superficie que llega en algunos casos hasta el 50 por ciento.

Por otra parte, en la ciudad de Castellón, explican desde Engel & Völkers, «hay clientes que buscan locales comerciales para abrir nuevos negocios esperando que los precios sean mucho más ajustados que antes de la pandemia». Otro, en cambio, no han reabierto aún sus negocios a la espera de la comprobar la evolución de la pandemia.

«En septiembre veremos el alcance real de los cierres definitivos», apuntan.

En cuanto a los despachos profesionales, se produce un fenómeno similar al de Valencia. Se están produciendo traslados a oficinas más pequeñas aprovechando la nueva tendencia del teletrabajo.

Habrá que esperar para comprobar si el precio del suelo de oficina experimenta también una bajada, como ha sucedido con el de la vivienda en Valencia.

Según los datos del Colegio de Agentes de la Propiedad Inmobiliaria, el precio del alquiler de vivienda en la provincia de Valencia ha descendido entre un 10 y un 15 por ciento en las últimas semanas a causa del importante aumento de la oferta. El abandono de los pisos por parte de los estudiantes y la entrada en el circuito de alquler residencia de viviendas que hasta ahora eran turísticas, son algunos de los factores que explican este descenso.