Los compañeros de un posible caso positivo seguirán yendo a clase mientras se confirma el resultado de la PCR

El protocolo de Sanidad indica que será suficiente cumplir el periodo de aislamiento preventivo para volver al colegio y que no será necesario certificado médico

El inicio del curso escolar supone una situación inédita en la pandemia para la que la Conselleria de Sanidad cerró el 2 de septiembre un protocolo de actuación que se irá sometiendo a revisión en función de la evolución.

Este documento no contempla el aislamiento preventivo de los alumnos. Es decir, si un niño tiene síntomas que se creen compatibles con la covid, se le practicará un PCR. Mientras se conoce el resultado de la misma- puede tardar de dos a cuatro días- deberá permanecer en su domicilio con su familia.

Sin embargo, el resto de compañeros de su clase no tendrá que guardar cuarentena hasta que se confirme que es un positivo.

Esta manera de proceder está también indicada para los grupos burbuja, formados por hasta 23 alumnos y en los que no es obligatorio mantener la distancia interpersonal. Además, en el caso de los menores de seis años, ni siquiera deben llevar la mascarilla.

Si la PCR es positiva se pone en marcha un protocolo que varía en función de la casuística y que queda en manos de la Unidad de Epidemiología del centro de salud correspondiente.

En cualquier caso, los alumnos que hayan dado positivo de covid o aquellos a los que se les haya aislado de manera preventiva «podrán volver a las clases una vez hayan pasado la cuarentena marcada en el protocolo sanitario vigente».

El documento, publicado por la Conselleria de Sanidad para gestionar los casos de covid en los centros educativos, remarca que «en ningún caso será necesario un certificado médico para la reincorporación al centro escolar o al instituto».

Cómo se gestiona un brote

Cuando se detecten tres o más casos positivos en un «grupo burbuja» las clases quedarán suspendidas. En cambio, si se produce en niveles donde se mantiene la distancia de seguridad, se mantendrá la actividad docente presencial, excepto en aquellos casos que queden clasificados como «contactos estrechos». En el resto del centro continuará la actividad de manera habitual.

En el caso de que el mismo brote afecte a varias aulas, el aislamiento se podrá extender a otros grupos, puesto que esta situación demostraría que las medidas higiénicas tomadas no han sido eficaces.

El cierre del centro educativo se llevará a cabo en los casos en los que quede demostrado que se ha producido una transmisión no controlada. Las puertas no volverán a abrirse al menos durante 14 días.

La coordinación de los posibles casos recae sobre el «responsable covid», elegido por la dirección, y que será el que tenga que coordinar las acciones con el centro de salud que le corresponda para poner en marcha las medidas que permitan rastrear el caso.