Los agricultores temen graves recortes en su presupuesto y exigen a Mollà que cumpla con sus compromisos

La elaboración de las cuentas para el año próximo se produce en el difícil contexto de la pandemia y el escenario de tensión entre Compromís y PSPV dentro de la Conselleria

Si la elaboración de los Presupuestos de la Generalitat valenciana suele ser uno de los momentos más tensos del ejercicio dentro del Consell por las exigencias y demandas de unas y otras Consellerias, este año promete serlo mucho más. El escenario de la pandemia del covid hace prever que el presupuesto para 2021 será restrictivo y habrá que hacer recortes en algunos departamentos.

Obviamente, algunos tienen más papeletas que otros, puesto que no se va a reducir gasto en Consellerias como Educación, Sanidad o Politías Sociales. Por ello, el ámbito de la Agricultura es uno de los que tienen más posibilidades de llevarse un buen tijeretazo por parte del Palau, por diversas razones. Una de ellas es que ya sucedió el año pasado, cuando nadie sabía qué era el coronavirus ni había que hacer recortes.

En aquel momento, la consellera de Agricultura, Desarrollo Rural, Emergencia Climática y Transición Ecológica, Mireia Mollà, mucho más preocupada por asuntos medioambietales que agrarios, ya redujo un 3,3 por ciento el presupuesto destinado a la Secretaría Autonomómica de Agricultura, mientras que incrementó un 411 por ciento el gasto en la lucha contra el cambio climático.

Aquel enorme desequilibrio entre los dos departamentos dentro de la Conselleria de Mollà, hizo que los agricultores se alzaran en pie de guerra y le exigieran explicaciones, que nunca llegaron.

Este preocupante antecedente se une además al hecho de que la Secretaría Autonómica de Agricultura está en manos del socialista Francisco Mulero, mientras que el área de Cambio Climático se encuentra dentro de la Secretaría Autonómica de Emergencia Climática y Transición Ecológica, en manos de Compromís, la formación a la que pertenece Mollà.

Desde el sector, esta tensión entre las dos facciones políticas dentro de la Conselleria, se contempla con lógica preocupación, puesto que puede perjudicar a la partida que finalmente reciba el sector.

Además, se quejan de la falta de interlocución de la consellera con las organizaciones agrarias.

La lucha contra las plagas, especialmente contra el «cotonet» de Sudáfrica y la Xylella; el mayor presupuesto para la investigación agraria o el plan de desarrollo agrario del plan de la huerta valenciana, son algunas de las prioridades para el sector de cara al presupuesto de 2021.