El agónico SOS de la indumentaria valenciana: “O hay Fallas 2021 o es el final”

Con una caída del 95 por ciento del negocio, el sector exige ayuda al Ayuntamiento de Valencia

La indumentaria valenciana está al borde de la quiebra tras un año “congelada” al quedarse sin fiestas por el coronavirus y, con talleres parados y tiendas vacías que sobreviven a duras penas, lanzan un agónico SOS: o hay Fallas en 2021 o es el final de un sector clave para una fiesta Patrimonio de la Humanidad.

Con ingresos que han caído hasta un 95 por ciento “e incluso más”, sin clientes ni encargos y con las máquinas paradas, reclaman que se agilicen las ayudas “prometidas” por el Ayuntamiento de València y que se publique un calendario que garantice las Fallas de 2021. Su alternativa: movilizaciones simulando la muerte del sector.

Visibilizar la muerte del sector

Convocada por la nueva Asociación de Comercios de Indumentaria Valenciana, con más de 60 socios, una marcha silenciosa recorrerá este martes València para visibilizar la muerte del sector: todos vestidos de negro y sus logos con crespones para exigir ayudas y transparencia y que les “digan que hay Fallas en 2021”.

Así lo explica a EFE su presidenta, Irene Sancho, que en su radiografía del sector asegura que la crisis “es tres veces peor que la de 2008”, con facturaciones que “han bajado respecto a 2019 un 95 %”, y apunta que necesitan “un anuncio oficial de que habrá Fallas para motivar e ilusionar” porque “un segundo año así no se aguanta”.

Reclamaciones

“No es lo más vital para nosotros pero tenemos que solicitar las subvenciones que se prometieron porque el dinero puede ayudar a paliar en parte la situación”, apunta, y añade su intención de reunirse con el concejal de Cultura Festiva, Carlos Galiana, después de haberlo hecho con otros grupos políticos.

“Lo que más necesitamos y lo más importante es un comunicado oficial en el que se diga que están preparando las Fallas de 2021″, sostiene para lamentar “la incertidumbre” por que no exista esa programación y confirmación de que habrá fiestas.

A su juicio, se puede hacer la Ofrenda “con restricciones” y que no se suspendan todas las Fallas como este año y así “crear ilusión y esperanza y que la gente se motive” porque, ha explicado, “si nos plantamos en marzo y nos dicen algo a quince días vista, lo tenemos todo perdido y una año más no aguantamos”.

SOS a las Administraciones

”Lanzamos un SOS a las Administraciones", asegura Sancho, quien resalta que buscan claridad y transparencia en los concursos públicos de JCF y las ayudas y que se les comunique “con tiempo”, no como el concurso de indumentaristas para la Fallera Mayor y la Corte de este año que “se publicó el último día” y ellos no se enteraron.Además, pide “visibilidad y reconocimiento para el oficio, tanto tiendas como lo que llevan detrás, que son muchas profesiones”, y explica que incluso quienes hacen los estuches de cartón para los orfebres dicen que “no pueden seguir”.

La visión del gremio

El Maestro Mayor del Gremio Artesano de Sastres y Modistas, Fran Tochena, explica a EFE que “aún no han quebrado pero la situación en la indumentaria es muy complicada porque no hay compras” y la mayoría “no tiene encargos”."No se puede estar pagando sin ingresos ni movimientos. Está todo completamente parado y otro año así no se puede aguantar", sostiene; también detalla que todo los negocios en torno a las Fallas, como cancanes, mantillas, manteletas o trajes, “se irían al garete”.

Diálogo y reivindicación

Tochena señala que el Gremio “ni organiza ni participa” en la protesta de este martes porque su vía de trabajo “es otra”, la del diálogo con el Ayuntamiento y todas las Administraciones para “conseguir ayudas para el sector”. Valora que el Ayuntamiento les haya dicho que “trabajan para que haya Fallas en 2021, con una Ofrenda con las medidas de seguridad oportunas”, así como que se celebren actos falleros y se favorezca que haya fiesta.

Si no hay Fallas, es el final

Asegura que tienen “esperanza” porque “agilizar ayudas y un calendario es positivo” y les aseguran “que va a haber movimiento fallero”."Si no hay Fallas, es el final de muchos sectores, la quiebra de una fiesta por completo y no nos lo podemos permitir porque es Patrimonio de la Humanidad, es nuestra historia y nuestra cultura", defiende.