Interceptan en el Puerto de Valencia un cargamento ilegal de fósiles argentinos, entre ellos un ejemplar de dinosaurio

Se han hallado además huevos de dinosaurio que podrían superar los 150.000 euros en el mercado negro

La Policía Nacional y de la Agencia Tributaria han frustrado en el Puerto de València una importación ilegal de 4.000 fósiles de gran valor paleontológico procedentes de la región argentina de Río Negro, entre ellos cinco huevos de dinosaurio que podrían superar los 150.000 euros en el mercado negro.

Gran parte de todas estas piezas, entre las que había también un ejemplar completo de dinosaurio, se encontraba ocultas en un contenedor entre piedras de diferente tamaño, forma y color sin valor paleontológico, para intentar eludir los controles aduaneros.

Asimismo, dos personas han sido imputadas en Argentina como responsables de la exportación ilegal de restos fósiles del Museo de Río Negro, según han informado este miércoles fuentes del Ministerio de Hacienda.

La operación “Corsario” se inició a finales de enero, a raíz de una denuncia de las autoridades aduaneras argentinas ante la Organización Mundial de Aduanas en la que se solicitaba la colaboración para la detección, detención y reconocimiento de una exportación de bienes personales con destino al Puerto de València.

A través de las aplicaciones y herramientas informáticas de los investigadores de Vigilancia Aduanera, se pudo localizar el contenedor que traía las piezas expoliadas del patrimonio argentino y que fue descargado en el Puerto de València a finales de febrero.

El contenedor fue sometido a una primera inspección ocular del contenido a pie de buque, tras lo que se ordenó una revisión física exhaustiva mediante la descarga total, programada para principios de marzo.

En esa segunda inspección, funcionarios de la Unidad de Análisis de Riesgos de la Aduana y de la Unidad Operativa de Vigilancia Aduanera de València comprobaron la existencia de distintos restos que podían coincidir con los fósiles argentinos expoliados, así como múltiples ejemplares de animales amparados por el Convenio CITES de control del comercio internacional de especies protegidas.

Tras la inspección, los restos fósiles fueron cargados de nuevo en el contenedor a la espera del análisis por parte de un experto en fósiles y restos paleontológicos, mientras que los ejemplares CITES quedaron depositados en los almacenes del Puerto de Valéncia para su control por las autoridades competentes.

Finalmente, se procedió a realizar una tercera inspección física del contenedor en presencia de la directora del Museo de Ciencias Naturales de València y de un doctor experto en fósiles de dinosaurios, en la que se comprobó que había fósiles “de un altísimo valor” por el grado de conservación y por las propias características.

Como ejemplo, se encontró una muela de caballo, lo que pone de manifiesto que estos tuvieron su origen en América y se extendieron desde allí al resto del mundo a través del Estrecho de Bering; varios ejemplares de huevos de dinosaurio muy bien conservados, o un ejemplar completo de dinosaurio.

En la actualidad, toda la mercancía del contenedor procedente de Argentina (fósiles, minerales y ejemplares de especies amenazadas) se encuentra en el Puerto de València a disposición de las autoridades argentinas, para ser repatriada cuando lo autorice la autoridad judicial competente.

Esta actuación ha tenido lugar al amparo del Convenio bilateral de restitución de bienes culturales y de la Convención para prohibir e impedir la importación, exportación y transferencia de propiedad de bienes culturales, y del Convenio Unidroit sobre bienes culturales robados o exportados ilegalmente.