La Generalitat pagará los gastos corrientes de Feria Valencia, sin ingresos por la pandemia

La entidad podría necesitar hasta 3 millones de euros si persiste la inactividad en 2021

La Generalitat atenderá los gastos corrientes de Feria Valencia ante la falta de ingresos de la entidad como consecuencia de la suspensión de actividad desde marzo por la pandemia, y baraja diferentes alternativas para ayudar a esta institución, que podría necesitar ayudas por valor de 3 millones de euros si persiste la inactividad durante los primeros meses de 2021.

Este ha sido el compromiso surgido en el patronato de Feria Valencia, celebrado este miércoles con la presencia de su presidente, el alcalde, Joan Ribó, y del subsecretario de Economía, Natxo Costa, quienes han explicado los acuerdos adoptados en la reunión.

Feria Valencia, por otra parte, pedirá, con el visto bueno de la Generalitat, un crédito de hasta 2 millones de euros para atender las obligaciones de pago a la aseguradora derivadas del acuerdo de la subrogación de deuda, cuyo importe asciende a 227 millones de euros y que pasa a la Generalitat.

Ahora se deberá celebrar una asamblea de obligacionistas para aprobar la subrogación y la mayoría de ellos está de acuerdo con la operación, según ha precisado Costa, que ha agregado que hasta que no concluya el proceso no se podrá pasar al siguiente paso de la reestructuración.

Según el alcalde, se ha debatido la posibilidad de aumentar el importe del crédito de 2 millones para poder hacer frente a los gastos corrientes de la feria, pero finalmente la Conselleria de Hacienda se ha comprometido a buscar soluciones.

Ante la incertidumbre sobre la evolución, se trabaja en dos escenarios, uno más optimista que cifraría en 3 millones las necesidades de liquidez de la feria si la actividad se retoma en mayo del año que viene (en mayo está prevista Cevisama), y otro pesimista que considera un año entero más sin ferias, y que elevaría a 11 millones los gastos, si bien se trabaja con el horizonte de recuperación de la actividad.

Otra de las opciones es una ayuda dentro del Marco Europeo Temporal para paliar la suspensión de la actividad, que ya se ha arbitrado para IFA por 800.000 euros, pero no se descarta otro tipo de ayudas y se están estudiando varias posibilidades.

Cuentas de 2019

Se han aprobado las cuentas de 2019 de la feria, que registró unas pérdidas de 2,21 millones por el proceso de reestructuración de la deuda que está llevando a cabo (según Feria, sin tener en cuenta este proceso, habría acabado el ejercicio con unos beneficios de 1 millón de euros).

El ebitda fue de 2,23 millones, un 137 por ciento más que en 2017 (año equiparable por el efecto de las ferias bienales), los ingresos crecieron un 16,8 por ciento hasta los 23,4 millones y los gastos subieron un 10,9 por ciento, con 21,1 millones.

Otra de las cuestiones tratadas en el patronato ha sido el intercambio de los activos patrimoniales (el suelo y los edificios de la feria) del Ayuntamiento por propiedades de la Generalitat, de manera que los activos municipales pasarían a manos de la administración autonómica.

Ribó ha señalado que el consistorio defenderá el valor de estos activos, pero está dispuesto al intercambio en favor de avanzar en la resolución del proceso de reestructuración de Feria Valencia.

En ese proceso, el subsecretario de Economía ha manifestado que la feria está al servicio de la industria y la economía valenciana y en estos momentos de pandemia se ha demostrado su utilidad pública ya que sus instalaciones están sirviendo de almacén de material sanitario de protección ante la covid y de monumentos falleros, y recientemente acogieron las oposiciones de FGV.

En opinión de Costa, la pandemia está demostrando que, sea cual sea el modelo de gestión que escoja para la feria, “siempre tendrá que ser controlada por la administración”.

Ha señalado que la Conselleria tiene identificados a los posibles operadores interesados en Feria Valencia para, cuando llegue el momento, avanzar lo más rápido posible en este proceso, pero en cualquier caso tienen que ser socios que aporten “valor añadido”.

El nuevo modelo de explotación no se ha definido todavía pero la Generalitat apuesta por una cogestión público-privada y un informe encargado por la Conselleria de Economía, que se hizo público en noviembre de 2019, hablaba de alternativas que impliquen la entrada de socios privados, aunque no necesariamente con carácter mayoritario.