Los valencianos rinden homenaje a las víctimas de la Covid

Una ofrenda de flores blancas ha simbolizado el respeto a los 1.680 fallecidos por el coronavirus en la Comunitat

El edificio Umbracle de Valencia ha acogido este jueves un homenaje institucional a las víctimas de la COVID-19 en el que familiares afectados han pedido recordarlas cada día y los profesionales sanitarios han expresado su compromiso de conjugar ciencia y humanidad como guía de sus actuaciones en la pandemia.

El homenaje se ha celebrado ante una escultura creada por la artista Rosana Antolí (Alcoi, 1981) y llamada “En record de la terra”, a cuyos pies los asistentes han hecho una ofrenda con flores blancas como muestra de respeto a las 1.680 personas fallecidas por coronavirus en la Comunitat Valenciana.

La escultura está formada por anillos de color rojo vacíos para que el aire transite y está coronada por un corazón. En su base hay tierra de las 33 comarcas valencianas que el servicio de bomberos ha recogido de lugares emblemáticos, como símbolo de lo mejor de los valencianos.

Previamente a la ofrenda floral se ha interpretado la pieza musical “In memoriam” por la Real Camerata Española, que ha sido dirigida y compuesta para este homenaje por el compositor Bernardo Adam Ferrero (Algemesí, 1942).

El acto, presidido por el presidente de la Generalitat, Ximo Puig, ha contado con la asistencia de los miembros del Consell y representantes políticos, de las fuerzas de seguridad, la ministra de Política Territorial, Carolina Darias, de los expresidentes Alberto Fabra -que sufrió covid- y Joan Lerma, entre otros, y en él han intervenido el periodista Lluís Motes, cuyo hermano falleció en mayo, y la jefa de Enfermedades Infecciosas del Hospital General de Alicante, Esperanza Merino.

Lluís Motes ha agradecido el ofrecimiento del presidente para transmitir su experiencia como afectado en este acto -en lo que ha sido “el directo más difícil” de su vida- y a los equipos del hospital La Fe su trabajo, y ha recordado que su hermano Rafa, un hombre fuerte, deportista y sin patologías previas, falleció el 8 de mayo cuando estaba “a punto de vencer la batalla”.

Motes ha reconocido que en los cinco meses transcurridos desde la muerte de su hermano -que también era “hijo, padre, amigo, compañero, capitán de equipo, líder en empatía y honrado”- ha vivido distintos sentimientos: primero el shock inicial, muy duro, que dio paso a la incomprensión y después a la rabia y la tristeza, y ahora al recuerdo, pues le acompaña “cada minuto”.

Al final de su intervención, ha pedido reconocer el trabajo de quienes salvan vidas en un problema de “oceánicas dimensiones”, y ha instado a reprochar a los responsables los errores cometidos en este “desastre colectivo” en el que estamos “huérfanos de líderes que nos guíen correctamente” y hay “miseria moral, incompetencia y mucha irresponsabilidad”.

También ha pedido recordar a las víctimas y no olvidarlas ni gestionar mal su legado, algo que ha ocurrido antes con “nefastas consecuencias”, y rendir homenaje cada día a los familiares perdidos por el coronavirus.

Como representante de los profesionales sanitarios, Esperanza Merino ha manifestado que la ciencia guía las actuaciones de este colectivo y también debe servir de guía a la sociedad y a las autoridades sanitarias para la gestión de la pandemia y las medidas que haya que tomar, y de forma individual para saber cómo comportarse.

Solo el conocimiento científico y su aplicación será lo que elimine el miedo y las creencias falsas y permitirá el control de la pandemia, ha dicho, para expresar el compromiso máximo de los sanitarios en el desarrollo de sus capacidades con “una fusión de ciencia y humanidad”.

Merino ha recordado que la gripe española de 1918 tuvo una segunda oleada más potente que la primera en otoño, y ahora “no podemos permitir” que pase lo mismo y se debe aprender de lo vivido en los últimos siete meses, aunque ha admitido que ha habido “muchísimas dificultades, muchas limitaciones y seguro que muchos errores” pero se ha intentado curar, aliviar y acompañar al enfermo.

La ministra de Política Territorial, Carolina Darias, previamente ha calificado de “absolutamente merecido” este homenaje y ha transmitido el “pesar” del Gobierno de España, el “ánimo” a los familiares de las víctimas, y el apoyo para “seguir batallando” contra el coronavirus, “nuestro real y único enemigo”.