Fuerte dispositivo policial en Benimaclet para evitar el enfrentamiento entre dos manifestaciones

Los manifestantes de España 2000 han sido recibidos con cacerolas, silbidos e insultos desde los balcones

Un fuerte dispositivo policial ha rodeado este lunes el barrio valenciano de Benimaclet para evitar el encuentro de dos manifestaciones de ideología contraria convocadas en esta zona de la ciudad con motivo de la festividad del 12 de octubre.

Por un lado, España 2000 había convocado a las 19 horas en la plaza de Benimaclet una “marcha de las antorchas” para pedir la dimisión del gobierno, a la que ha asistido medio centenar de personas con banderas de España, varias de ellas preconstitucionales, y simbología fascista.

Los manifestantes, escoltados por la policía, han recorrido el barrio y han sido recibidos con el ruido de cacerolas, silbidos e insultos desde varios balcones.

En los alrededores de Benimaclet se han concentrado varios centenares de personas y colectivos antifascistas, después de una jornada en la que se ha celebrado una serie de actividades para reivindicar la fuerza asociativa de este barrio valenciano “ante la intolerancia de la ultraderecha”.

Con carteles en los que se podía leer “nazis no” y una pancarta con el lema “Benimaclet lliure d’Odi” (Benimaclet libre de odio), estos manifestantes se han mantenido en las afueras del barrio, desde donde han coreado consignas en contra del fascismo y el nazismo.

Varios furgones de la Policía Nacional mantenían cerradas las entradas y salidas de este barrio del norte de València, y no permitía el paso a nadie que no fuera residente de la zona.

Asambleas y organizaciones de Benimaclet han celebrado este lunes una iniciativa denominada “Benimaclet Lliure d’Odi/12-O: Res a celebrar”, para reivindicar la fuerza asociativa de este barrio valenciano “ante la intolerancia de la ultraderecha”.

Desde las 11 de la mañana se han realizado en el barrio diversas actividades como la pintada de un mural por parte de niños y niñas, un trivial feminista o un taller de serigrafía, que han culminados a las siete de la tarde con una cacerolada en los balcones del barrio.