La defensa de Maje insinúa que la Policía pudo influir en la declaración de los testigos contra ella

La madre de Maje le pidió al hermano del fallecido durante el velatorio de éste que le devolviera los 30.000 euros que le habían prestado para la reforma del piso de la pareja

El abogado de la defensa de María Jesús, más conocida como Maje o la viuda negra de Patraix, ha expuesto esta mañana en el interrogatorio a los policías de la unidad de Homicidios que investigaron el caso, la posibilidad de que los agentes hubieran influido en las declaraciones posteriores que tomaban a los testigos. El letrado ha preguntado a cada uno de ellos si antes de tomar declaración a los mismos hablaron con ellos, y cuando estos han respondido que “obviamente” para citarlos a declarar hubieron de hablar con ellos previamente, el letrado ha insistido y ha preguntado si les expusieron sus sospechas de que Maje pudo haber participado en el crimen.

La defensa de Maje sigue así con la línea argumental según la cual su defendida habría tenido un juicio “paralelo” tanto por los medios de comunicación como por la policía que hizo las averiguaciones. La primera interpelada de este modo ha sido la jefa de la sección de Homicidios que ha entendido inmediatamente por dónde iba a pregunta de la defensa, y ha dicho que ella no influía en las declaraciones de los testigos nunca.

La insinuación del letrado ha hecho que en las siguientes declaraciones de los testigos, todos ellos policías nacionales, tanto el fiscal como la defensa les hayan preguntado si trataron de influir o de condicionar alguna declaración de testigos. Algo que todos han negado.

Con el último agente interrogado, la defensa de Maje ha llegado a leer una conversación telefónica entre el agente y un testigo en la cual el policía daba datos de la investigación a su interlocutor, siempre según la versión del abogado. El policía lo ha negado y el letrado ha dicho que en el juicio se escuchará dicha grabación.

Tras el aplazamiento hasta el final del juicio de la declaración de los dos presuntos responsables de la muerte de Antonio Navarro, marido de Maje, en agosto de 2017, solicitada por su defensa, hoy han declarado los policía del grupo de Homicidios que investigaron el crimen, así como los dos guardia civiles que estaban de turno en el cuartel de Patraix y fueron requeridos por el vecino que encontró el cadáver.

Según la declaración de los policías, las sospechas sobre su participación comenzaron pronto por las incongruencias entre la tristeza que manifestaba tras el crimen y la conducta que mantuvo durante su primera declaración, a lo largo de la cual chateaba continuamente. Además, como medida por esos indicios, se le intervino el teléfono y también se observó que su ánimo cambiaba según con quién hablara.

Piden dinero en el velatorio

De estas escuchas también se llegó a la conclusión de la animadversión que Maje sentía por la familia de su difunto esposo, y de las rencillas entre las dos familias por cuestiones de herencia. De hecho, según declaró el hermano de la víctima, la madre de Maje le reclamó los 30.000 euros que habían prestado a la pareja para la reforma de su casa, durante el velatorio de su hermano asesinado.

La conversación que da un vuelco a la investigación se produce en noviembre, dos meses después del crimen, y es la primera vez que aparece en escena Salvador, uno de los muchos amantes de Maje y autor material de las puñaladas. A raíz de varias conversaciones entre Maje y Salvador, los agentes llegan a la conclusión de que ambos planearon el crimen, como más tarde confesó Salvador al ser detenido.

En la primera conversación Salvador dice a Maje que "creo que al final te vas a querer alejar de mí, porque yo siempre te lo voy a recordar”, le decía entristecido Salvador a Maje. Y luego añadió: “ayer me dio un bajón bestial y hablé con la policía”. Fue la reacción de alarma de ella ante esa confesión, y el hecho de que poco después quedaran para hablar ante las sospechas de que “me estén investigando” por parte de la sospechosa, lo que confirmó que se encontraban ante los probables autores del crimen, según la interpretación policial.