Puig se acerca a Ciudadanos y acepta auditar la Generalitat para recortar gastos

La reunión entre Toni Cantó y Ximo Puig levanta recelos en el Botànic, «no se puede sorber y soplar al mismo tiempo», advierten desde Unides Podem

El encuentro entre el síndic de Ciudadanos, Toni Cantó, y el presidente de la Generalitat, Ximo Puig, fue más provechoso de lo esperado. De la reunión mantenida ayer Cantó se llevó el compromiso de realizar una auditoría a la Administración pública que determine de qué se puede prescindir para ser más eficientes, es decir, dónde están esos «chiringuitos» que tanto han criticado y cuánto gastan.

«Al presidente Puig le han gustado nuestras propuestas y espero que su voluntad se traduzca en hechos», aseguró Cantó que defiende con firmeza su voluntad de lograr un acuerdo que les permita votar a favor de los próximos Presupuestos de la Generalitat valenciana.

Además de la auditoría, Cantó propuso a Puig no subir impuestos, un plan de choque sanitario que permita la contratación de 8.000 nuevos profesionales para reforzar la Atención Primaria y las residencias de ancianos, mejorar la digitalización de la enseñanza, la FP y el aprendizaje del inglés y más ayudas para los autónomos.

Para trabajar en estos compromisos, Puig y Cantó acordaron la creación de un equipo específico que debe comenzar a reunirse la próxima semana.

Desde Presidencia de la Generalitat apuntaron que la voluntad de Puig es lograr el mayor respaldo posible para los Presupuestos. «Cuanto más potente sea la respuesta de las instituciones, mayor será la confianza y seguridad que se trasladará a los ciudadanos».

Las mismas fuentes aseguraron que hay «coincidencia en muchas medidas y ahora habrá que aterrizar esas propuestas y proyectos».

No obstante, para que esta voluntad de acuerdo permita que Ciudadanos dé su voto a los presupuestos del Botànic, Compromís y Unides Podem deberán entrar en la misma sintonía de Puig. A día de hoy, esto parece bastante complicado.

La más crítica fue la secretaria general de Podem y diputada de Unides Podem, Pilar Lima, que insistió en que los presupuestos deben ser sociales y expansivos. Además lanzaba una advertencia que servía tanto a Puig como a Cantó. «No se puede sorber y soplar al mismo tiempo».

Por su parte, el síndic de Compromís, Fran Ferri, instó a Puig a reunirse con toda la oposición, «como hacemos en Les Corts». Parecía que comenzaba a asumir que la negociación con Ciudadanos va en serio y admitía que incluso podrían estar de acuerdo en la subida de impuestos. «Ellos la aceptan siempre que no afecte a las clases medias y baja y nosotros solo queremos subirlos a los ricos y a las multinacionales».