Zapadores, el complejo policial donde mil funcionarios trabajan sin ventanas, con goteras y ratas

Los Presupuestos de Sánchez reservan 200.000 euros para acondicionar un edificio en que no funcionan ni todas las letrinas

Al complejo policial de Zapadores en Valencia acuden cada día a trabajar más de mil funcionarios. Incluye, entre otras, las instalaciones de la comisaría de Ruzafa, la brigada provincial de seguridad ciudadana y la de extranjería, las unidades de intervención policial, las sedes de los sindicatos de policías y el centro de internamiento de extranjeros. Es el centro de trabajo con más personal de toda la Comunitat Valenciana.

El aspecto de la fachada del edificio de acceso permanece desde hace años protegida con una red para evitar desprendimientos, los barrotes están oxidados, muchas ventanas y persianas están rotas e incluso se ha prohibido el acceso a los pisos superiores.

El informe sobre el estado de este edificio, elaborado por el Sindicato Profesional de Policía (SPP), evidencia el deplorable estado de este edificio para el cual, según denuncia el diputado popular en el Congreso, Luis Santamaría, solo se ha asignado 200.000 euros en los Presupuestos Generales del Estado. Un cantidad que considera claramente insuficiente debido al ruinoso estado del edificio.

Con las lluvias de estos últimos días los funcionarios han tenido que volver a trabajar con goteras. Las letrinas están viejas, rotas y sucias, no hay jabón ni secador de manos y para las 130 mujeres policías que utilizan los vestuarios, solo hay una ducha.

Como las ventanas o bien no cierran (algunas las sujetan con celo) o no tienen cristal, en invierno hay que poner los radiadores y calefactores a la máxima potencia, denuncia el SPP, práctica que supone otro gran riesgo para la vieja instalación eléctrica.

Imagen de una ventana de uno de los edificios del complejo policial de ZapadoresLa RazónLa Razón

En verano la situación no es mucho mejor. «Abundan las cucarachas de todos los tamaños» juntos con otros insectos y ratas, que campan a sus anchas entre los pisos abandonados, los desagües atascados y los techos agujereados por las goteras.

Estas deficiencias, asegura el presidente regional del SPP, José Manuel León, es aplicable en mayor o menor medida a los cinco edificios interiores y apunta que el edificio más moderno es el Centro de Internamiento de Extranjeros.

«Año tras año se anuncian reformas que nunca llegan», a pesar de que es, por ejemplo, el complejo donde se realizan los trámites de las personas cuando llegan a España, «el primer contacto con las instituciones españolas en Valencia».