El PSPV cede y acepta nuevos impuestos propuestos por Compromís y Podem

La formación morada da por seguro una tasa para propietarios de pisos vacíos y una subida del impuesto de Patrimonio

El conseller de Hacienda, Vicent SolerServicio Ilustrado (Automático) I. CABALLER/CORTS

Habrá nuevos impuestos para 2021. Las reuniones entre los socios del Botànic para introducir cambios fiscales «van por buen camino» y ya se han encontrado puntos de acuerdo. Compromís y Unides Podem han logrado presionar a los socialistas, que se mostraban reticentes a la creación de nuevos tributos.

Mientras que PSPV y la formación nacionalista se muestra extremadamente cautos en dar detalles sobre el asunto, la síndica de Unides Podem, Naiara Davó, asegura que hay varios puntos en los que todos los grupos están de acuerdo.

Avanzó que hay quórum en la aprobación de una subida en el impuesto de Patrimonio, en la creación de un tasa para los grandes tenedores de viviendas vacías, así como en la publicación de los morosos de Hacienda con la intención de luchar contra el fraude fiscal.

Davó insiste además en que hay margen para aumentar el IRPF para aquellos que cobran 200.000 euros al año. «Son las clases altas las que deben aportar más, especialmente en esta situación», repite como un mantra Davó.

El síndic del PSPV, Manolo Mata, ha restado importancia a los cambios que puedan aprobarse porque no van a afectar «a los valencianos en general». Fue su manera de justificar que los socialistas hubiesen aceptado entrar en estos cambios después de admitir que no era el momento de subir impuestos.

Ni tasa turística ni al azúcar

Además, asegura que no se aprobarán algunas de las propuestas realizadas por sus socios de Gobierno, tales como el impuesto sobre las bebidas azucaradas, la tasa de aparcamiento de las grandes superficies comerciales o la tasa turística, un impuesto que Unides Podem quería dejar preparado para que se comenzarse a aplicar en 2022 y siempre que el sector hubiese salido ya de esta situación.

Por su parte, el portavoz de Compromís, Fran Ferri, ha defendido que su propuesta logra aumentar la recaudación un 14 por ciento y solo afectará al 0,6 de los valencianos. Incide en la voluntad de su grupo en apostar por la «fiscalidad verde».

La oposición se muestra en contra de cualquier subida de impuestos. Si bien la posición más complicada la tiene Ciudadanos, cuyo síndic, Toni Cantó, afirma contar con la palabra del presidente de la Generalitat, Ximo Puig y afirma que es esta una de sus líneas rojas para aprobar los Presupuestos de 2021. No obstante, en más de una ocasión ha admitido que mantendrá su apoyo siempre que no se apliquen impuestos que afecten a la clases medias y bajas.