Aerte denuncia que los residentes de pisos tutelados siguen sin estar vacunados

Los profesionales están citados esta semana para recibir la vacuna

Los profesionales han sido citados esta semana para ser vacunados, no así los residentes
Los profesionales han sido citados esta semana para ser vacunados, no así los residentesRey Sotolongo Europa Press

La Asociación Empresarial de Residencias y Servicios a Personas Dependientes de la Comunitat Valenciana (Aerte) denuncia que las personas que residen en viviendas tuteladas de atención a la salud mental “siguen sin recibir la vacuna contra la covid-19 a pesar de ser personal prioritario”.

En un comunicado, Aerte señala que los profesionales de estas viviendas están siendo citados esta semana para recibir la vacuna, pero las personas residentes siguen sin recibir ninguna noticia, a pesar de encontrarse en el nivel 1 de prioridad.

Según la entidad, la Conselleria de Igualdad y Políticas Inclusivas remitió de manera formal a la de Sanidad el pasado 10 de febrero una solicitud para que se incluyeran en el primer nivel de prioridad “sin que hasta ahora se sepa nada”.

Además, se han vacunado en algunas de estas viviendas, cuando se encontraban dependiendo de un centro residencial o en función del departamento de salud al que corresponden, lo que ha generado aún más confusión en el sector por la falta de homogeneidad en los criterios que se han aplicado.

Desde Aerte se ha recomendado, “por responsabilidad y respeto a su salud”, a todas las entidades que promuevan la vacunación de sus plantillas a pesar de que las personas usuarias sigan pendientes en incorporarse al proceso.

“Había bastantes trabajadores que se habían negado a ello por considerar la situación absolutamente injusta, pero desde la asociación se le está animando a vacunarse”, indica el presidente de Aerte, José María Toro.

Según Toro, “llevamos más de dos meses insistiendo en este tema sin que la Conselleria de Sanidad haya dado ninguna solución”.

“Hace dos semanas vimos muchas reacciones en defensa de la salud mental por las lamentables declaraciones de un diputado en el Congreso de los Diputados, pero a la hora de la verdad nos sentimos solos y se vuelve a ignorar a estas personas”, asegura.

Aerte calcula en unas 500 personas como máximo las que están pendientes de vacunar. “No parece que sea por un problema de suministro por parte de los laboratorios sino por una decisión de carácter político, y por ello incluso planteó una queja al Síndic de Greuges e informó a Fiscalía”.

Recuerda que a pesar de la comunicación dirigida el pasado 3 de marzo a la directora general de Salud Pública y Adicciones, Ofelia Gimeno, exigiendo la vacunación inmediata de estos grupos prioritarios, no han obtenido respuesta.

Además, añade, “la propia Conselleria está llevando a cabo la vacunación de colectivos con un nivel de prioridad inferior según el protocolo de vacunación y la propia estrategia del Ministerio de Sanidad, como los docentes”.

“Esta situación nos parece intolerable. Parece que se esté vacunando en base a criterios de grupos de presión más que a criterios estrictamente sanitarios”, concluye Toro.