Un nuevo tratamiento evitará la quimioterapia en el cáncer de mama

Un hito científico que puede evitar la quimioterapia a cerca de 5.300 mujeres en España

El Hospital Clínico Universitario de Valencia, el Hospital Provincial de Castellón y el IVO aportan casi el 19% de las pacientes del estudio internacional RxPONDER
El Hospital Clínico Universitario de Valencia, el Hospital Provincial de Castellón y el IVO aportan casi el 19% de las pacientes del estudio internacional RxPONDER FOTO: Servicio Ilustrado (Automático) JUNTA DE ANDALUCÍA

El estudio internacional RxPONDER, en el que participa el Instituto de Investigación Sanitaria Incliva del Hospital Clínico de Valencia, permitirá que un importante porcentaje de pacientes con cáncer de mama puedan prescindir de la quimioterapia, evitando los efectos adversos de este tratamiento.

Se trata del subgrupo de mujeres posmenopáusicas con receptores hormonales positivos (RH+) y HER2 negativo (el subtipo de cáncer de mama más frecuente), que tienen entre 1 y 3 ganglios axilares afectados y con un resultado Recurrence Score igual o inferior a 25, actualmente tratadas con quimioterapia más hormonoterapia, que podrán ser tratadas con igual eficacia y pronóstico solo con hormonoterapia, según informaron desde el Incliva.

Este ensayo clínico internacional, promovido por el grupo cooperativo estadounidense SWOG Cancer Research Network, con el apoyo del National Cancer Institute (NCI) de EEUU, cuenta con la participación del Grupo Geicam de Investigación en Cáncer de Mama, que ha contribuido al mismo con la inclusión de 792 mujeres, lo que supone casi el 20 por ciento del total de pacientes participantes en el ensayo, a través de 21 hospitales españoles.

Los centros hospitalarios de la Comunitat Valenciana -el Hospital Clínico Universitario de València, el Hospital Provincial de Castellón y la Fundación Instituto Valenciano de Oncología (IVO)- aportan aproximadamente dos de cada 10 de las pacientes incluidas en el ensayo en España.

El estudio fue realizado en 5.083 pacientes con cáncer de mama RH+ y HER2-, que tienen entre 1 y 3 ganglios positivos y un RS igual o inferior a 25, que supone un tercio de todas las mujeres con cáncer de mama. El tratamiento estándar, que se viene utilizando desde hace tres décadas, es quimioterapia.

“Los resultados revelan que retirar la quimioterapia al subgrupo de mujeres postmenopáusicas con este tumor y con 1 a 3 ganglios afectos no empeora el pronóstico, de modo que, en esta población de pacientes, que representan alrededor de 5.300 nuevos casos en España cada año, se puede evitar el tratamiento quimioterápico”, afirma el doctor Emilio Alba, jefe de Servicio de Oncología Médica del Hospital Universitario Regional y Virgen de la Victoria de Málaga y miembro del Comité Científico de Grupo GEICAM.

Extrapolada esta cifra a la Comunidad Valenciana, podrían ser más de 500 mujeres en esta comunidad.

En el Hospital Clínico de Valencia se incluyeron 66 pacientes, el 73% menopaúsicas. “Más del 50% de ellas recibió exclusivamente tratamiento hormonal, por lo que tenemos un grupo significativo de pacientes que se beneficiaron de participar en este ensayo clínico evitando el uso de tratamiento de quimioterapia”, subraya la doctora Begoña Bermejo, del Grupo de Investigación de Biología en Cáncer de Mama de INCLIVA y del Departamento de Oncología Médica del Hospital Clínico de València, y miembro de la junta directiva de GEICAM.

“Gracias a todas las pacientes que participaron en este estudio, vamos a poder cambiar nuestra práctica clínica, por lo que una vez más es importante resaltar la importancia de la investigación y la participación y el papel fundamental de las pacientes en los ensayos clínicos”, asevera esta experta.

El doctor Miguel Martín, presidente de GEICAM, resalta la aportación de este grupo académico, en cuanto a número de pacientes, centros implicados y apoyo económico. “Hemos utilizado recursos propios para financiar este estudio porque consideramos que la relevancia del mismo para estas pacientes lo justificaba”, señala el doctor Martín.

“Además, que un grupo de pacientes pueda evitar la quimioterapia adyuvante es particularmente importante en una época como la actual, marcada por la pandemia de la COVID-19, en la que reducir tanto las visitas a hospitales como los tratamientos inmunosupresores es esencial”, concluye.