La madre de los niños asesinados en Godella acusa al padre de matarlos: “Salí a fumar un cigarro y encontré sus cuerpos”

“Pensé que los había matado la secta y que había que salir corriendo, pero primero les tiré tierra por encima”

María Gombau sentada en la Audiencia de Valencia donde está siendo juzgada por el presunto asesinato de sus dos hijos, a 31 de mayo de 2021, en Valencia
María Gombau sentada en la Audiencia de Valencia donde está siendo juzgada por el presunto asesinato de sus dos hijos, a 31 de mayo de 2021, en ValenciaJorge Gil Europa Press

María, la madre de los dos niños asesinados en Godella en marzo de 2019, ha atribuido hoy los crímenes a Gabriel, el otro acusado y padre de los niños, durante una declaración de contenido delirante que se ha desarrollado en la segunda jornada del juicio con jurado por aquellos hechos que se sigue en la Ciudad de la Justicia de València.

Gabriel y María están inculpados de dos delitos de asesinato por cada uno de los cuales el fiscal pide 25 años de prisión, con un máximo de 40 años de encarcelamiento para el padre y de internamiento en un centro psiquiátrico para la madre, por padecer esquizofrenia y tener alterada las facultades que harían posible su imputación.

El fiscal defiende que los asesinatos fueron resultado de una planificación de los dos padres, pero los dos acusados se echan la culpa mutuamente.

“Yo creo que los mató él, porque estuvo despierto toda la noche. Lo tenía todo planeado. Si nos mataba a los tres, como nos íbamos a ir de viaje, nadie se hubiera dado cuenta”, ha declarado María, cuya comparecencia se ha desarrollado en un tono de relativa tranquilidad, a pesar de referirse a la muerte a golpes de sus dos hijos, de 3 años y medio el niño y de apenas seis meses la más pequeña.

Ahora bien, María no ha sabido explicar la razón por la que Gabriel iba a querer hacerlo, algo que le ha preguntado el fiscal. Sí ha señalado, en respuesta a su abogada, que “él me dijo que me declarase culpable”, si bien ha recordado que esa comunicación le llegó “por señas”. “La idea suya es que me declarase culpable, porque yo estaba enferma”, ha declarado.

Gabriel se fue a dormir. Me hice un café y un cigarro. Salí fuera de la casa. Y había como un terreno más abajo, que se veía desde nuestra terraza. Y allí veo el cuerpo de mi hija Esther. Tengo en shock las escenas de mis hijos muertos, pero lo demás es como si mi cabeza lo hubiera borrado”, ha relatado María, con notable serenidad.

“Mi hijo estaba en la piscina, en el bordillo. No recuerdo nada sobre los detalles. Gabriel llevaba días convenciéndome de que la secta los iba a matar, y yo estaba tan convencida que me dije, bueno, la secta los ha matado, hay que salir corriendo”, ha añadido.

“Pero no puedo dejar aquí a mis hijos”, me dije. “Así que cogí a Esther para tirarle tierra por encima. Y luego cogí al niño y lo llevé a una zona donde jugaba con él y fui a despertar a Gabriel para decirle que nos fuéramos corriendo porque la secta nos iba a matar. Pero, al subir los escalones, me vi llena de sangre; y me dio mucha angustia, y empecé a quitarme la ropa, y entré desnuda a la casa”, ha relatado.

“Al verme, Gabriel me preguntó… ¿dónde están mis niños? Y con esa pregunta me dio a entender que él sabía algo de la secta. Así que le dije que estaban en casa de mi madre”, ha relatado también, antes de recordar cómo después huyó de él.

Gabriel declaró ayer que fue ella quien le confesó haber matado a los niños antes de añadir que “no pasaba nada, porque los podía hacer renacer”.

En la mañana de hoy ha continuado el interrogatorio al acusado, que ha negado haber controlado los delirios de ella, así como haber mantenido contacto con ella estando ambos en prisión.

En este sentido, María ha declarado que él se oponía a que tomara su medicación psiquiátrica, además de haber reconocido un escrito por el que pidió que cesara la comunicación por carta entre ambos cuando ya estaban en prisión.

Mientras que María ha respondido al fiscal y a su letrada, pero no al abogado de Gabriel, él si ha respondido a todas las partes, que han mantenido un interrogatorio detallado que, en algunas ocasiones, ha interrumpido el presidente del Tribunal por resultar demasiado genérico o vago.

De hecho, cuando la letrada de María le ha preguntado por las fechas de nacimiento de los niños a Gabriel, y él, al parecer, se ha equivocado en su respuesta, el presidente del tribunal le espetado a la abogada: “esto no es un concurso de la tele”.

No ha sido el único incidente, ya que la madre de Gabriel, que debía declarar como testigo, ha estado presente durante la vista de esta mañana, cuando no puede hacerlo para no verse influida en su declaración, por lo que ha sido inhabilitada como testigo.