Puig propone un mecanismo fiscal para que Madrid compense al resto de autonomías por sus privilegios

El presidente plantea que el Día de la Hispanidad se celebre cada año en una ciudad distinta

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El presidente de la Generalitat valenciana, Ximo Puig, ha propuesto esta mañana un nuevo mecanismo fiscal para que la comunidad autónoma de Madrid compense al resto de España por sus beneficios y “privilegios”. Según Puig, el economista Paul Collier lleva años analizando las ventajas de las capitales y plantea una “aportación de los más beneficiados en las metrópolis para compartir con todos”. Este plus de riqueza, ha explicado el presidente, no se genera por azar, sino por recibir una serie de privilegios. “La filosofía es sencilla, si hay apoyo y privilegio, debe haber contraprestación”.

El presidente valenciano ha realizado esta propuesta esta mañana durante su intervención en los Desayunos de Europa Press en Madrid. Allí ha señalado que llevará esta propuesta al Comité de Expertos para la reforma fiscal, de manera que la tengan en cuenta y busquen la vía más acertada para llevar a cabo esta compensación. Preguntado por si se podría tratar de un nuevo impuesto para las rentas altas ubicadas en Madrid, el presidente Puig ha indicado que podría ser una opción, aunque no ha querido “improvisar”.

Para justificar esta idea ha señalado que las rentas más altas en la Comunidad de Madrid se benefician de unas rebajas fiscales que suman 4.453 millones de euros “gracias a las ventajas de la capitalidad, que concentra actividades públicas y privadas y que permite hacer ‘dumping’ fiscal”.

Ha hablado de un “‘procés’ invisible de Madrid, el ‘procés’ de una capital que no tiene en cuenta las consecuencias de sus decisiones para el resto del país”. Contra esto, “la filosofía es sencilla: si hay privilegio, debe haber contraprestación; y el objetivo es claro: una España más justa”, ha defendido Puig, que también ha hecho otras propuestas en la línea de una España “policéntrica” a través de una “descentralización de estructuras” de la Administración estatal.

Puig ha realizado durante su intervención un repaso por lo que considera los cinco principales desafíos para España en este momento: el independentismo catalán; el “centralismo ineficiente” de Madrid; la financiación autonómica “injusta”; la “España invisible” y la despoblación.

Para cada uno de estas desafíos ha planteado una serie de propuestas, entre las cuales se encuentra que el el 12 de octubre (Día de la Hispanidad) fiesta nacional en España, se celebre cada año en una ciudad del país, una manera de acabar con la España invisible. “¿Por qué todo tiene que estar en Madrid?, ¿por qué el centro nacional de Danza no puede estar en Sevilla o Puertos del Estado en Valencia?, se ha preguntado el presidente.

Es más, ha planteado que el Senado no esté en la capital, además de insistir en la necesidad de convertirlo en una auténtica cámara de representación territorial, para lo que no cree necesario reformar la Constitución.

El “procés” catalán, una década perdida

Con respecto al independentismo catalán, ha resumido como “década perdida” el llamado “procés” y ha lamentado que Cataluña “ha pasado de ser el impulsor de la modernización, a la parálisis”. En este sentido, ha señalado que respalda “el camino que está explorando el presidente Sanchez, por convicción y por pragmatismo. Los indultos son una decisión valiente y sensata. Ahora falta que los interpelados muestren voluntad de acordar, sin miedo”, ha señalado.