El “cotonet” ya deja 40 millones de euros de pérdidas en el caqui

El PP exige a la Conselleria y al Ministerio actuaciones para frenar las pérdidas económicas

El presidente provincial del PP de Valencia, Vicente Mompó, se ha reunido con representantes del sector agrario
El presidente provincial del PP de Valencia, Vicente Mompó, se ha reunido con representantes del sector agrarioLa RazónLa Razón

La plaga del “cotonet” está causando estragos en el campo. Solo en el caqui se calculan ya que las pérdidas suman 40 millones de euros. A esta situación hay que sumar el granizo caído en los últimos días. «La situación es muy delicada. El sector está atravesando una de sus peores etapas y la incidencia del “cotonet” va a dejar a muchos agricultores en la ruina. Una realidad que parece que ni en la Conselleria ni en el Gobierno quieren ver», ha denunciado hoy el presidente provincial del PP, Vicente Mompó, tras una reunión con representantes del sector para analizar la situación.

Todos los participantes han puesto de manifiesto su preocupación ante la elevada siniestralidad que padece el campo provocada principalmente por el cotonet, a la que hay que añadir los daños ocasionados por el granizo de las últimas tormentas. De hecho, según una primera estimación de los técnicos de la cooperativa agrícola Sant Bernat, un 30 por ciento de la superficie del término municipal de Carlet está dañado por el pedrisco.

Por lo que respecta al insecto sudafricano, la supresión de materias activas fitosanitarias y la falta de alternativas eficaces ha provocado una expansión incontrolada que sólo en el sector del caqui de la Comunitat Valenciana acumula más de 40 millones de euros en pérdidas, 25 de ellos por causa directa de la producción perdida y 15 por los sobrecostes económicos entre campo y almacén.

Mompó ha criticado que el director general de Sanidad del Ministerio de Agricultura, Valentín Almansa, eluda sus responsabilidades y haya culpado a los labradores de esta plaga. “Ha demostrado que el que no ha cogido una azada en su vida es él. Su obligación es resolver los problemas, pero estamos en manos de expertos de traje y despacho que están destruyendo nuestros cultivos».

A la reunión asistió también el portavoz de Agricultura del PP en Les Corts, Miguel Barrachina, vicepresidente de la DO Kaki Ribera del Xúquer, Eduard Esparza; director de Cooperativas Agroalimentarias de la CV, Enrique Bellés; así como diferentes representantes de cooperativas (Carlet, l’Alcúdia, Llombai, Catadau y Castelló y sindicatos agrícolas (AVA-Asaja y La Unió), para analizar la preocupante situación en la que se encuentra la agricultura valenciana.

Los asistentes han coincidido en la necesidad de poner en marcha de manera urgente medidas destinadas a aliviar las enormes pérdidas, al mismo tiempo que han denunciado la ineficacia del Plan de Acción que el MAPA iniciadas en septiembre del año pasado para frenar esta catástrofe.

Multiplicar la lucha biológica

«El campo valenciano necesita una hoja de ruta clara y efectiva. La incapacidad del Gobierno valenciano para arbitrar tratamientos alternativos está llevando a la ruina a un sector estratégico para nuestra economía. Se deben multiplicar los esfuerzos para convertir la lucha biológica en una realidad. No puede ser que tengamos ayuntamientos que destinen recursos propios, como ha pasado en Xeraco, para hacer frente a esta problemática», ha aseverado el presidente provincial.

Barrachina, por su parte, ha hecho hincapié en las perspectivas de futuro y la falta de vigilancia en la entrada de productos desde otros países. «Lideramos el abandono de cultivos en España, además no hay relevo generacional. Si a eso le añadimos todas las trabas que está teniendo que asumir el agricultor, las perspectivas de futuro no son buenas».

Control de importaciones

«Hace falta más inversión en formación continua», ha indicado Barrachina, quien ha recordado que «la lucha contra las plagas es de competencia autonómica y para hacer frente al “cotonet” se ha llegado tarde. “No puede ser que al citricultor español lo tengan acorralado y todo lo que llegue de fuera tenga barra libre».

Por su parte, Fernández ha incidido en la impotencia de los trabajadores del campo. «Este año los labradores han gastado más dinero que nunca en productos fitosanitarios que no han reducido la afección. Los costes de producción siempre los asumen los mismos y estamos hablando de un problema que puede llevar al campo valenciano a la ruina. Se debe apostar más por la investigación para avanzarse a las plagas que cada vez son más frecuentes».