A los trenes de Cercanías de Valencia les faltan 21 maquinistas

El sindicato SEMAF explica que el problema se agravará en 2022 y por tanto, las cancelaciones de trenes

Concentración de CGT València, Indignats amb Renfe y Usuàries del Tren Valencià en la puerta de la Estación del Norte de València
Concentración de CGT València, Indignats amb Renfe y Usuàries del Tren Valencià en la puerta de la Estación del Norte de València FOTO: EUROPA PRESS EUROPA PRESS

El sindicato de maquinistas SEMAF ha augurado un incremento de las supresiones de trenes en la red de Cercanías de Valencia debido al déficit estructural de conductores, que va a llevar en los próximos meses a un mayor número de salidas de maquinistas que las entradas que hay previstas.

Actualmente faltan 21 maquinistas y para junio de 2022 faltarán 29 considerando entradas y salidas, advierte el sindicato, que señala que desde hace unos años “lo excepcional” es el día en que no hay ninguna cancelación por la falta de conductores.

Las incorporaciones previstas son 24. Ahora hay en formación 11 maquinistas para Cercanías con un promedio de habilitación de 3 meses (en noviembre), y otros 13 están en otras residencias de España con una adjudicación provisional en Valencia pero se desconoce cuándo será el traslado y si será paulatino, y de la misma forma, han de ser habilitados.

En diciembre de 2021 se van a producir 23 salidas de maquinistas, a las que se suman otras 20 que se van a producir a lo largo del primer semestre de 2022, sin contar otras 40 salidas previstas para el segundo semestre de ese año.

Por eso, según los datos del SEMAF, habrá un déficit de 20 maquinistas en diciembre si los 13 con adjudicación provisional se trasladan ya y están habilitados para ese mes, una cifra que se iría incrementado sucesivamente a 40 maquinistas menos en junio de 2022, alerta.

Sobre las “excusas” de Renfe en responsabilizar en la lentitud de la formación para habilitar a los maquinistas a este sindicato, explica que la compañía realizó un procedimiento específico, el PE-21, en el que se reglamenta que sólo puede ir en cabina el maquinista titular y una persona en formación, y excepcionalmente otra persona más si se trata de un examinador (pueden ser 3 si uno de ellos es el maquinista formador y los otros dos alumnos en el supuesto de un tren especial sin pasajeros con el único propósito de realizar la formación).

Este procedimiento es de obligado cumplimiento y lo elabora Renfe considerando las recomendaciones del Ministerio de Sanidad, por lo que el SEMAF apunta a la “mala planificación” de la compañía y a la “no reposición” de los trenes como las causas de que no se pueda formar a los profesionales en los tiempos necesarios.

El SEMAF concluye que “Renfe se aprovecha del desconocimiento del sector de las personas ajenas, para confundirlas y eludir su responsabilidad del caos que provoca su nefasta gestión”.