Promocionar productos «feos», la solución al desperdicio alimentario

Los agricultores valencianos denuncian que cada año se echan a la basura más de 600.000 toneladas de fruta por defectos estéticos

Los agricultores denuncian que la distribución impone unos estándares que valoren más el aspecto que el sabor
Los agricultores denuncian que la distribución impone unos estándares que valoren más el aspecto que el sabor

El Consejo de Ministros aprobó el pasado 11 de octubre el anteproyecto de Ley de Prevención de las Pérdidas y el Desperdicio Alimentario, la cual persigue una drástica reducción del desecho de alimentos sin consumir que acaba en la basura, así como fomentar un mejor aprovechamiento de los mismos. Solo en los hogares españoles se tiran anualmente a la basura 1.364 millones de kilos/litros de alimentos, una media de 31 kilos/litros por persona en 2020.

Desde la Asociación Valenciana de Agricultores (AVA), advierten de que, aunque cuando se habla –y se legisla– del desperdicio alimentario se pone el acento en la fase de la distribución y los hogares, este hecho también se produce y crece de manera alarmante a pie de campo.

Tal y como explican desde AVA, existen dos causas principales que explican el desperdicio de cultivos en el campo. Por una parte, la distribución, que ostenta la posición de dominio dentro de la cadena agroalimentaria, impone unos estándares comerciales que «priman la imagen y el aspecto externo, dejando en segundo lugar el sabor». Además de los productos agrarios «feos», la organización resalta los ejemplos de las naranjas afectadas por ‘clareta’ o los caquis con rayas, dos defectos en la piel que no minan en absoluto al sabor de ambas frutas.

Por otra parte, la política fitosanitaria europea ha suprimido solo en la última década cuatro de cada cinco materias activas para luchar contra las plagas, sin dotar al sector de alternativas eficaces, lo cual está dejando a los productores sin soluciones para combatir estos insectos y enfermedades.

Según estimaciones de AVA-Asaja, el Cotonet de Sudáfrica provoca la pérdida de 500.000 toneladas de cítricos en la Comunitat Valenciana cada año. Además, los cotonets, moscas blancas y mancha foliar han provocado la pérdida de 100.000 toneladas de caquis en la presente campaña. Por último, la avispilla del almendro y la Xylella fastidiosa provocan la pérdida de 1.200 toneladas de almendras.

Por tanto, para reducir el desperdicio alimentario en la agricultura, AVA-ASAJA reivindica, además de la necesaria promoción del consumo de productos «feos» que mantienen su calidad intrínseca, sobre todo dotar al sector de soluciones eficaces contra las plagas y enfermedades que están ocasionando un desperdicio alimentario récord en los campos valencianos.

La organización advierte, no obstante, que las medidas políticas dirigidas a minimizar el desperdicio de alimentos no deben traducirse en un descenso de los precios en origen, ya que los operadores comerciales podrían tratar de aprovechar el aumento de oferta «fea» o de segundos calibres para bajar los precios a los agricultores.