Puig defiende sus Presupuestos ante la oposición que critica su sesgo catalanista

El PP señala que el Botànic ha dado siete millones de euros a entidades pancatalanistas, Cs exige más colaboración con la sanidad privada

El presidente de la Generalitat, Ximo Puig, interviene en la sesión de control celebrada en Les Corts
El presidente de la Generalitat, Ximo Puig, interviene en la sesión de control celebrada en Les CortsBiel AliñoEFE

Los Presupuestos de la Generalitat Valenciana volverán a ser, una vez más, los más sociales de la historia. Así lo ha anunciado el presidente Ximo Puig durante la sesión de control dando por seguro que las cuentas saldrán adelante dentro del calendario previsto. “Más de 16.000 millones de euros para las áreas de Sanidad, Educación, Igualdad, Vivienda y Empleo”, ha remarcado el jefe del Consell.

La oposición ha interrogado a Puig sobre varias cuestiones relacionadas con los Presupuestos. La síndica del PP, María José Catalá, ha criticado que el Consell haya encontrado la manera de destinar casi siete millones de euros a entidades “pancatalanistas”, pero ha preferido eliminar las líneas nominativas a la Casa de la Caridad o al Banco de Alimentos.

Además, ha remarcado que la Generalitat ha concedido más de 300.000 euros a la Plataforma per la Llengua, una asociación “que persigue a los docentes que no imparten clase en catalán”. Catalá ha propuesto a Puig en qué considera que podría gastar este dinero. “Subvencionar cuotas de autónomos, ofrecer becas comedor... ¿Quién gobierna aquí, usted o Pere Aragonés?”.

Catalá ha pedido- sin éxito- al presidente de la Generalitat que se pronuncie sobre si está de acuerdo con la propuesta de ERC, apoyada por Compromís, para que se paralice la ampliación del puerto de Valencia, se revierta la construcción de un dique que ha costado 200 millones de euros. “Todos los pasos de su gobierno llevan a la misma dirección: Cataluña. Financia entidades catalanistas, boicotea el Puerto de Valencia y además promociona la caza de brujas a los docentes universitarios por hablar castellano”.

Por su parte, la síndica de Vox, Ana Vega, ha denunciado que el Consell de Puig es un “aquelarre ideológico” y le ha acusado de regalar 80.000 euros a UGT y de las subvenciones que se conceden a las entidades catalanistas. “Solo le falta al (conseller de Educación, Vicent) Marzà saltando en los coches de la policía y a Puig metido en el maletero de un coche huyendo”.

La portavoz de Ciudadanos, Ruth Merino, ha instado al presidente de la Generalitat, Ximo Puig, a poner en marcha una estrategia de colaboración público-privada a largo plazo para salvar la sanidad valenciana. Ha dicho que pese a que el presupuesto de la Conselleria de Sanidad ha aumentado en 2.000 millones de euros en diez años, la calidad asistencial no ha mejorado, sino todo lo contrario, crecen las listas de espera quirúrgicas y de pruebas diagnósticas hasta llegar a tener los peores índices de España. Ha defendido que la clave está en que el sistema público y la red privada puedan trabajar de manera coordinada, complementándose para llegar a ofrecer el mejor servicio al paciente. “Sabemos que para los socios de Puig es algo inconcebible, pero ¿el PSPV será capaz de poner sus sillones y su ideología por encima del bienestar y la salud de los valencianos?”.