La tortuga recuperada número 600 vuelve al mar

El animal ingresó en el hospital de tortugas de la Fundación Oceanogràfic a principios de noviembre con embolia gaseosa leve tras ser capturada accidentalmente por trasmallo en Benicarló

La Fundación Oceanogràfic ha soltado este sábado, junto a empleados y clientes de Caixa Popular, la tortuga que ingresó con el número 600 en el Área de Recuperación y Conservación de Fauna Marina, más conocida como ARCA del Mar, en la playa de El Saler.

El animal ingresó a principio de noviembre en el hospital de tortugas del Oceanogràfic de València gracias al aviso de un pesquero de Benicarló que lo capturó accidentalmente con su trasmallo y llamó al 112, activando así la Red de Varamientos de la Comunitat Valenciana.

El equipo de rescate de la Fundación Oceanogràfic se desplazó hasta el puerto de Benicarló y trasladó al ejemplar, de poco más de dos kilos, hasta el ARCA del Mar para realizarle los controles veterinarios correspondientes.

A su llegada a las instalaciones de la Fundación, el equipo de veterinaria llevó a cabo el chequeo habitual para comprobar su estado de salud -analítica completa de sangre, un estudio radiológico y un estudio ecográfico- y se le diagnosticó embolia gaseosa. Un trastorno causado por la formación de burbujas de gas en sus órganos que se produce tras sufrir una subida brusca desde zonas profundas hasta la superficie, normalmente a causa de una captura accidental por redes de pesca de arrastre.

Catorce años de ARCA del Mar

Desde que se abrió el Oceanogràfic en 2003 se ha colaborado puntualmente en determinados casos complejos relacionados con la fauna marina, pero su implicación ha ido progresando con el paso del tiempo, empezando con su colaboración con el centro de recuperación de Fauna de El Saler, dependiente de la Generalitat Valenciana.

En el año 2007 se pone en marcha el ARCA y fue entonces cuando se comienza a computar la entrada de tortugas para su curación y suelta posterior al mar.

Con el ARCA del Mar se intensifica la atención de animales cuyo número incrementa con la colaboración de los pescadores. Gracias a su implicación, la atención a tortugas ha aumentado la media anual. De hecho, ya alcanza habitualmente la cifra de 90 tortugas al año.