“Es la peor Nochevieja de la historia, jamás se ha vivido así”

El ocio nocturno valenciano se pregunta cómo aguantará el mes de enero

El ocio nocturno califica esta Nochevieja como "la peor de la historia"
El ocio nocturno califica esta Nochevieja como "la peor de la historia" FOTO: Kai Försterling EFE

La escasa afluencia de clientes a los locales de ocio nocturno el día de Nochevieja va a disparar las pérdidas, a falta de concretar el volumen, entre un 50 y un 70 por ciento, y los negocios se preguntan ya cómo van a aguantar el mes de enero.

“Es la peor Nochevieja de la historia, jamás se ha vivido así, en ninguna crisis económica ha pasado esto”, ha lamentado el presidente de la Federación de Ocio, Turismo, Juego, Actividades Recreativas e Industrias Afines de la Comunidad Valenciana (Fotur), Víctor Pérez.

Ya el sábado 1 de enero Fotur calificó la Nochevieja como una “noche triste” por la poca afluencia de público tras la cancelación de muchas reservas junto con las medidas impuestas por la covid y la distancia de seguridad entre mesas, y ningún local pudo llegar al aforo completo.

En declaraciones a EFE, Pérez se ha preguntado cómo van a aguantar enero los locales, que esperaban que las fiestas navideñas fueran un “pulmón de oxígeno” para aguantar el primer mes de 2022.

Además, ha destacado que la poca afluencia en el ocio nocturno ha repercutido en el resto de actividades como las peluquerías, la moda, los taxis o las churrerías, y va a tener otro efecto indirecto, la dificultad de encontrar personal (camareros o porteros) debido a los altibajos en el sector y a la falta de estabilidad.

Según un sondeo, excepto una decena de salas que han completado aforo, el resto ha trabajado a medio gas, con cenas y discotecas con poco público. Como ejemplo de ello, cita locales con un aforo de entre 800 y 1.200 personas que solo contaron con la presencia de 186.

Para Pérez, entre las personas que pasaron la noche confinadas, el miedo al contagio y las fiestas “clandestinas” en pisos y chalés, la gente se ha quedado en casa y no ha salido a los locales de ocio, algo que se ha repetido en los salones de banquetes.