Economía

La agricultura valenciana contra las cuerdas: las plagas amenazan miles de hectáreas

La UE ha suprimido durante los últimos diez años dos tercios de las materias fitosanitarias necesarias para luchar contra estas enfermedades

Insecto (Trioza erytreae) vector de la Bacteria (HLB)
Insecto (Trioza erytreae) vector de la Bacteria (HLB)IVIAIVIA

Que diversas bacterias campen a sus anchas por los cultivos europeos poniendo en jaque mate miles de campos de producción, es muy alarmante, pero en realidad lo es mucho más que durante la última década la Unión Europea haya suprimido dos tercios de las materias activas fitosanitarias necesarias para acabar con estas enfermedades.

Esto deja al sector, según alertan desde la Asociación Valenciana de Agricultores (AVA), sin armas para defenderse de enfermedades tan graves y peligrosas como la Xylella, el «Greening» o el Cotonet de Sudáfrica. Esta última bacteria es especialmente letal, tanto que durante el último año ha provocado unas pérdidas de 200 millones de euros en los campos valencianos, frente a los 120 de la anterior campaña.

Por su parte, los cotonets del caqui han elevado los daños hasta los 40 millones de euros, entre frutas perdidas y sobrecostes en campo y almacés.

Desde AVA explican que en el caqui, cultivo que ya está contra las cuerdas por las plagas y enfermedades, además de los cotonets y las moscas blancas destacó durante el año pasado la expansión descontrolada de la mancha foliar pocos días antes de la recolección. Esta enfermedad duplicó tanto sus daños como la superficie afectada respecto a la temporada anterior, hasta el extremo de provocar en algunos campos la pérdida de toda la cosecha.

Por otro lado, los ataques de «Mildiu», en mayor medida, así como de «Oídio» y «Polilla del racimo» provocaron la disminución de un 30 por ciento de la producción de uva para vino en comarcas valencianas como Utiel-Requena y la Hoya de Buñol. La Conselleria de Agricultura, en este sentido, ha atendido la reivindicación de AVA para subvencionar la adquisición y reparto de trampas de confusión sexual a través de feromonas que se usan para combatir la polilla del racimo.

Además, desde la asociación agraria advierten de que la decisión de prohibir el Macozeb -un producto plaguicida- durante este mes de enero, va a significar un nuevo mazazo para el sector, ya que las alternativas que queden disponibles encarecerán un 25 por ciento los tratamientos y generarán resistencias rápidamente en cítricos, caquis, frutales, hortalizas y viña.

Otra de las grandes enfermedades que se mueve tranquilamente por la región, concretamente entre olivos y almedros, es la Xylella Fastidiosa, también conocida como el «ébola» de los olivos. Aunque AVA llevaba años alertando del peligro de esta enfermedad que mató miles de olivos en Italia, la falta de medidas por parte del Gobiero español permitió la entrada de esta bacteria en la Comunidad Valenciana, donde ya se superan las 135.000 hectáreas de almedros afectadas en 63 municipios. En este caso, la UE coincide con AVA en solicitar a la Conselleria de Agricultura una mayor agilidad a la hora de terminar el proceso de arradicación.

Desde este Departamento se han eliminado hasta el momento 2.245 hectáreas y arrancado unos 157.000 almendros, pero aún le falta por completar el 17 por ciento de la zona afectada.

Por último, la principal amenaza para la citricultura mundial, el HLB, también llamado «Citrus Greening» o «Dragón amarillo», ha encendido todas las alarmas del sector tras la llegada de su vector transmisor al Algarve (Portugal). El avance a lo largo de los cultivos de este país, eleva las posibilidades de que vector y bacteria acaben alcanzando las explotaciones vecinas de Huelva. De ahí a a expansión de la enfermedad por toda España, hacen falta solo unos pocos años.

Por ello desde AVA urgen a tomar todas las actuaciones que la ciencia permita en aras de detener su expansión o, al menos, ralentizar la velocidad de su progresión geográfica. Entre estas reivindicaciones, la organización agraria destaca un plan ambicioso y dotado con fondos comunitarios destinado a potenciar líneas de investigación, cría y suelta masiva de parasitoides altamente efectivos contra los vectores transmisores del HLB.