Los sindicatos reclaman a Marzà más profesores y traductores para atender a los escolares refugiados

Insisten en que la subida de la ratio de las clases no es una solución y que no favorece su integración

Alrededor de medio centenar de ucranianos llegados a la provincia de Alicante se han reunido en la sede de Cruz Roja
Alrededor de medio centenar de ucranianos llegados a la provincia de Alicante se han reunido en la sede de Cruz Roja FOTO: MORELL EFE

La Conselleria de Educación hizo ayer público el protocolo puesto en marcha para atender a los menores refugiados que llegan de Ucrania y garantizar su escolarización. De hecho, en la carta enviada a los Consejos Escolares autorizan, si es necesario, ampliar un diez por ciento la ratio permitida. Una excepción que ya ha hecho saltar las alarmas entre los sindicatos.

CSIF valora “la voluntad y el esfuerzo” para atender al alumnado ucraniano, aunque cree que las medidas planteadas son “ineficaces”. Reclama un incremento del profesorado y la contratación de traductores en los centros en los que haya algún estudiante llegado de Ucrania. Apuntan además a que, en esta ocasión, no se ha planteado a los sindicatos el protocolo que se iba a desarrollar. “Somos quienes conocen la realidad de los centros educativos. La Administración ha decidido y actuado de manera unilateral, sin negociar y ni tan siquiera consultar”.

Recuerdan que en muchos centros el ratio de alumnado ya está por encima de lo “recomendable” e insisten en que incrementarlas no es una buena solución.

Este sindicato recuerda que el alumnado ucraniano tiene una importante barrera inicial: la lengua y para que las clases sean provechosas y su integración sea más rápida deberían tener un grupo reducido. “La bajada de la ratio y los refuerzos docentes constituyen el único camino realista si de verdad queremos acoger e integrar en la educación pública valenciana a estos menores de la guerra de Ucrania”.

La central sindical explica que este refuerzo de profesorado debe ir a la par que la incorporación de traductores a todos los centros donde se escolarice algún alumno llegado de Ucrania por la guerra. El sindicato recuerda la función fundamental de ese profesional para traducir todo el material didáctico o para ayudar a que las clases sean dinámicas y ágiles para un alumnado, como en este caso el ucraniano, que carece de las competencias lingüísticas en las dos lenguas oficiales.