Agricultura

La borrasca Celia ya deja demasiada agua para el campo valenciano

AVA asegura que el exceso de humedad en las explotaciones puede provocar ataques de hongos y problemas en la recolección

Campos de naranjos anegados cerca de la carretera N332 que une Sueca con Cullera
Campos de naranjos anegados cerca de la carretera N332 que une Sueca con CulleraAna EscobarAgencia EFE

La Asociación Valenciana de Agricultores (AVA-Asaja) advierte de que la persistencia de precipitaciones puede acabar ocasionando “graves daños” en algunos cultivos de la Comunitat Valenciana –sobre todo cítricos, hortalizas, frutas de hueso y almendras– debido al exceso de humedad en las explotaciones, los ataques de hongos y la interrupción de las labores para garantizar el adecuado desarrollo de las producciones vegetales.

La organización agraria manifiesta su “preocupación” porque las lluvias hasta ahora eran beneficiosas para el campo valenciano, tras unos meses invernales con sequía, “pero empiezan a detectarse problemas en el regadío que podrían agravarse tanto en las cosechas que están pendientes de recolección como en aquellas que se hallan en plena fase de floración o cuajado”.

En cambio, indica, las precipitaciones son positivas para recargar los embalses y los acuíferos, rescatar la producción de cereales de secano y pastos para el ganado, ahorrar costes a la hora de regar las explotaciones con el precio de la energía eléctrica por las nubes y mejorar la futura producción de cultivos como la viña, el olivar o el caqui.

En cítricos hay inquietud especialmente en las variedades de mandarinas y naranjas de segunda mitad de la temporada que, como navels tardías, valencia late u ortaniques, aún no se han recolectado, porque, con la interrupción de las labores de recogida y de los tratamientos fungicidas, podrían surgir problemas de “aguado” en las frutas que están en las partes más bajas del árbol e incluso riesgo de asfixia radicular de naranjos anegados durante demasiados días.

De momento, las rachas de viento ya han ocasionado daños por “rameado” –golpes en la piel a causa del movimiento brusco de las ramas– y caída de frutos al suelo, según las fuentes, que indican, por otra parte, que dado que la floración va bastante retrasada, solo se prevén problemas de podredumbre en determinadas zonas y variedades tempranas con las flores más abiertas.

Las hortalizas de temporada, como cebollas, patatas y lechugas, también pueden sufrir ataques intensos de hongos, con la consecuente pérdida de cosecha, y entre los frutales de hueso, hay mucha preocupación sobre todo en la evolución de paraguayos, albaricoques y ciruelos al encontrarse, en muchos casos, al inicio de la etapa de cuajado.

Según AVA-Asaja, la aparición de hongos como la “abolladura” podrían mermar las futuras producciones y si se mantienen las lluvias intensas podría haber problemas de podredumbre en flores y frutos de almendro.

Ayudas para compensar las pérdidas

La organización agraria solicita a las administraciones que abran una línea de ayudas para facilitar la adquisición de productos fungicidas con los que poder minimizar los daños provocados por los hongos.

Asimismo, exige al Gobierno que amplíe las medidas fiscales, laborales y de financiación que aprobó la semana pasada ya que son “totalmente insuficientes” para paliar las pérdidas por adversidades climáticas y problemas de mercado en el sector agrario.

También apremia a Agroseguro a realizar las peritaciones oportunas en las explotaciones afectadas y pagar con celeridad las indemnizaciones por motivo de riesgos cubiertos por el seguro agrario.