Puig remite al Gobierno central 40 propuestas ante el impacto económico de la guerra en la Comunidad Valenciana

Esas propuestas, elaboradas junto a los agentes sociales, hacen referencia a los precios de la energía y a los sectores más afectados por el encarecimiento

El presidente de la Generalitat, Ximo Puig
El presidente de la Generalitat, Ximo Puig FOTO: Juan Carlos Cárdenas EFE

El presidente de la Generalitat, Ximo Puig, ha remitido este jueves a la ministra de Economía, Nadia Calviño, cerca de 40 propuestas para el Plan de respuesta a las consecuencias de la guerra en Ucrania que aprobará el martes el Consejo de Ministros, como ayudas directas a empresas y bonificaciones a la ciudadanía.

Esas propuestas, elaboradas junto a los agentes sociales, hacen referencia a los precios de la energía y a los sectores más afectados por el encarecimiento, ha explicado Puig en rueda de prensa, quien ha agradecido que ya se hayan dado pasos como incluir a la cerámica entre los sectores que pueden recibir ayudas estatales directas, algo que hasta ahora no era posible.

Para el presidente, el gran objetivo ahora es buscar, a través del marco europeo, una bajada efectiva de los precios energéticos, para intentar frenar la “escalada de precios” y el proceso inflacionario que se está viviendo y que a su juicio es “uno de los procesos más negativos que existen para la propia democracia”.

Por ello, ha expresado el apoyo de la Generalitat al Gobierno de España para defender que Europa “de forma clara y firme” diga que “no va a dejar caer” la economía, la industria ni a las familias europeas, que están sufriendo un “encarecimiento insoportable”.

Además, ha indicado que la Comunitat Valenciana trabaja ya en un Plan valenciano para hacer frente a la “emergencia energética”, que incluirá como primer pilar medidas estructurales para acelerar la implantación de las renovables y como segundo pilar medidas de ahorro y de eficiencia en esta transición energética.

Puig ha insistido en que el punto principal es que Europa y España deben actuar ante el “desastre económico de una dimensión extraordinaria” que se ha producido en las últimas semanas, a la que es “imposible” hacerle frente con los fondos autonómicos, si bien se ha comprometido a complementar las ayudas que el Gobierno de España fije.

Según fuentes de Presidencia, Puig señala en su carta a Calviño que aunque el “principal coste de la brutal invasión de Ucrania” está siendo la pérdida de vidas humanas, los daños físicos y psicológicos en la población y la huida de miles de personas del país, “también es importante el gran impacto económico que está teniendo no solo en los países contendientes sino también en el resto de las economías europeas, debido a la emergencia energética y al desabastecimiento de materias primas”.

Para el presidente, “las graves consecuencias” de la invasión “amenazan con lastrar la recuperación iniciada en España y en la Comunitat Valenciana, que podría suponer el inicio de una nueva crisis económica por un efecto dominó que empieza en el coste de la energía y que puede desembocar en las interrupciones de la cadena de suministro, la presión inflacionista, la posible subida de los tipos de interés y el consiguiente aumento del coste del servicio de la deuda o la contracción de la demanda”.

Las propuestas de actuación para evitar esta crisis se articulan en cinco bloques: medidas en el ámbito energético, medidas para mitigar los efectos en la escalada de precios y su influencia en los contratos de obras, ayudas directas a empresas de sectores más afectados por la crisis, apoyos financieros a las empresas e incentivos para la inversión en ciberseguridad.

Por otra parte, preguntado por la situación de los supermercados en la Comunitat por la huelga del transporte, ha afirmado “con total rotundidad que no va a haber desabastecimiento”, y ha destacado que el Gobierno de España se ha comprometido a intensificar la negociación para superar el bloqueo que hay en algunos puntos.

Puig ha afirmado que empatiza con las reivindicaciones, pero no puede entender que haya actos violentos o que se imposibilite que haya actividad, y ha considerado que aunque en estos casos hay “una cierta psicosis” el suministro está “garantizado”.