Ribó rechaza una ampliación del Puerto sin una nueva DIA que evalúe el impacto en las playas

“Como alcalde, quiero una ciudad con puerto, no un puerto con ciudad”

El alcalde de València, Joan Ribó
El alcalde de València, Joan Ribó FOTO: Ana Escobar EFE

El alcalde de València, Joan Ribó, ha rechazado una ampliación del puerto de la ciudad sin una declaración de impacto ambiental (DIA) que evalúe los efectos de la operación sobre las playas del sur, la movilidad urbana y metropolitana, y la superficie para los contenedores.

Ribó se ha pronunciado en estos términos después de que Puertos del Estado, organismo dependiente del Ministerio de Transporte, haya emitido un “informe favorable” sobre el proyecto constructivo del muelle de contenedores de la ampliación norte del Puerto de València, del que no será necesario un nuevo estudio de impacto ambiental.

El alcalde ha reclamado este documento para garantizar la calidad medioambiental de València, no al revés. “Había tiempo de hacerlo y no se ha hecho”, ha asegurado.

A la espera de conocer al detalle el informe, ha insistido en la postura que ha mantenido sobre la declaración de impacto y ha asegurado que sin una DIA no puede votar a favor de la ampliación en el Consejo de administración de la Autoridad Portuaria de Valencia.

El también dirigente de Compromís ha recordado que hay “planteamientos jurídicos” en el ámbito europeo que abogan por una garantía de estas características, y ha exigido que sea realizada por las autoridades ambientales y no por el mismo puerto.

“No puede ser el mismo organismo que hace la obra y que se da el permiso, porque no tiene sentido”, ha señalado Ribó, para quien el puerto “no es la autoridad reconocida a nivel europeo ni a nivel general jurídico para hacer una declaración en este sentido”.

La decisión de ampliar el puerto debe hacerse respetando las condiciones medioambientales de la ciudad, de ahí que una DIA es “obligatoria” para “investigar, conocer y analizar” los efectos de la intervención sobre tres elementos claves que se podrían ver muy afectados: las playas del sur, la movilidad urbana y metropolitana, y la superficie para los contenedores.

“Como alcalde de la ciudad de València, quiero una ciudad con puerto, no un puerto con ciudad”, ha declarado Ribó, que sospecha que empeore la calidad medioambiental de València.

Ha expresado el temor de que se adjudiquen unas obras y después sean declaradas no válidas, lo cual “tendría consecuencias terribles”.