Política

El alcalde más antiguo de España anuncia su retirada

Tiene 82 años y ha conseguido once mayorías absolutas

El alcalde de Almudaina, José Luis Seguí, del PP, muestra la vara de mando tras haber sido reeligido y convertirse así en el alcalde más veterano de España, que ha sido investido en las urnas por undécima vez aunque lleva en el cargo desde unos años antes, 1972, en plena Dictadura franquista. EFE/MORELL
El alcalde más antiguo de España se retiralarazon

El alcalde que más tiempo lleva en el cargo en España, el popular José Luis Seguí desde 1972 en la pequeña Almudaina (Alicante), ha decidido no optar a la reelección en los comicios municipales del próximo 28 de mayo, tras once mayorías absolutas consecutivas con las extintas UCD y Alianza Popular y en las últimas ocho convocatorias con el PP.

Seguí ha anunciado a EFE que ha tomado la decisión porque "hay que saber cuándo irse" y pese a que a sus 82 años se siente bien física y mentalmente y a que está convencido de que volvería a ganar por duodécima vez en un pueblo de poco más de cien habitantes.

"Podría seguir llevándolo perfectamente", ha sostenido el alcalde, "pero he encontrado a gente con ilusión", a lo que se suma que "mi mujer, mis hijos y mis hermanos me han dicho que 'ya está bien', y creo que tienen razón después de más de 51 años como alcalde".

Nacido en la misma Almudaina un 3 de marzo de 1941, Seguí se dedicará a partir de mayo a ayudar a su hijo en su explotación agrícola de cerezas, dentro de una cooperativa donde exporta bajo la marca 'Oriana', y también le echará una mano en algún terreno que posee de almendros y olivos.

Le sucederá como cartel electoral del PP el joven Pau Navarro, de 26 años, al frente de una lista en la que estará su nieto, Adrián Seguí, de solo 20, para optar a una de las cinco actas de concejal.

Aunque ya no será alcalde, el veterano político ayudará "al cien por cien" a quien resulte elegido explicando lo que necesite para el día a día del consistorio y, si hace falta, le acompañará a Alicante o a València a solventar trámites.

"Me salgo del ayuntamiento pero estaré y les acompañaré a la Diputación de Alicante o a València. Siempre estaré dispuesto porque, aunque los que vienen son listos, trabajadores y muy responsables, sé que les tengo que enseñar lo que he aprendido durante este medio siglo", ha indicado.

Seguí era presidente de la cámara agraria local cuando un lejano 13 de febrero de 1972 el hasta entonces alcalde, Manuel Domínguez Moltó, le entregó las llaves del ayuntamiento en plena dictadura de Franco asegurándole que no había tocado el presupuesto municipal para ese año: 17.000 pesetas (102 euros).

Sin embargo, a los días llegó el fontanero con una factura de 14.000 pesetas (84,1 euros) por colocar los contadores, y le dio la primera sorpresa de su dilatada carrera política ya que se quedó prácticamente sin dinero con todo el ejercicio por delante.

En una reciente entrevista con EFE, ha explicado que la primera obra que impulsó en este pueblo del interior de Alicante fue un murete para un camino debajo de la torre almohade para facilitar la circulación de los tractores y los pocos coches que había.

En este tiempo, Almudaina ha pasado de 310 habitantes a los 112 actuales, con los que Seguí ha hecho "de todo" cada vez que le han pedido ayuda: Desde ayudar a vestir muertos de madrugada porque no llegaba la funeraria, a llevar en su coche a alguien al hospital o a mediar en disputas familiares, y de su trayectoria ha destacado el respeto que ha tenido a los adversarios de otros partidos, principalmente el PSPV-PSOE, de los que presume que han sido "amigos".

Casado con Rosario y con dos nietas y un nieto, este hombre ha gobernado en la Dictadura y en la Transición antes de ganar por mayoría absoluta las primeras elecciones democráticas, en 1979, con UCD, lo que repitió en las dos siguientes con AP y las ocho restantes con el PP, las últimas con el voto de 47 de los 80 votos emitidos.

Nunca ha cobrado un sueldo público y sólo ha percibido los gastos de los desplazamientos y comidas cuando ha hecho gestiones en otro sitio hasta que en este mandato se acordó que, como el resto de concejales, recibiera una compensación de 30 euros por cada pleno trimestral (120 euros al año).